miércoles, 31 de enero de 2024

Anochecer en Waterloo: Manifiesto no solicitado sobre el estado de la crítica musical, dadas las circunstancias

Madre mía, "Desmotivaciones", qué salva inicial, ¿no?

Para hoy tenía programada una entrega más del recorrido solipsista por mis 250 canciones favoritas, pero recientes acontecimientos me instan a dar un paso atrás. Pitchfork, el adalid de la música independiente, ha sido engullido por el capitalismo, pasando a ser una parte más de un conglomerado acéfalo al que poco le interesa, todo apunta a ello, el último disco de Ty Segall. Pero eso no es lo peor.

¡Lo peor es que nadie me ha preguntado a mí! Quince años hace ya, y quince años tenía, de la primera reseña de este blog, una vaporosa review de Back in Black de AC/DC, sin contenido redimible alguno. Las tildes son opcionales, el análisis es somero como poco, y en cada palabra fluye una diminuta corriente de esnobismo mal disimulado, tratando de ocultar el hecho de que, si soy sincero, Back in Black me suda bastante las narices, y también lo hacía entonces.

El caso es que mi veteranía es un grado, y en esta década y media (muy interrumpida, todo hay que decirlo) creo haber ganado algo de integridad periodística, cosa que se ha traducido en un número de visitas en perenne mengua. Rockrítico es una víctima más de la muerte de este formato, especialmente si fingimos que algún día nos leyó alguien. Que ese presunto millón de turistas en este nuestro apartahotel de la melodía que me indica la página de estadísticas de Google no está compuesto, en un 95%, de spambots y robots de crawling para buscadores. Pero prefiero creer que no; en parte por sentido común y humildad, en parte porque si cada lectora me diera una peseta... Falta de sentido empresarial, qué le vamos a hacer.

domingo, 15 de julio de 2018

Iron Maiden: el legado de la bestia sigue vivo. Wanda Metropolitano 14/07/18

Un cómic y un juego son las excusas perfectas de hacer una gira y petarlo

Se prometía que el concierto de Iron Maiden iba a ser histórico. Vale, se abusa mucho por parte del periodismo esa palabra. Pero pocas veces se ha engalanado tanto España para recibir a la Doncella de Hierro. Uno iba sabiendo que en el Wanda Metropolitano iba a ser el recinto de un gran espectáculo. Y un servidor ya es un veterano de shows de los británicos que ha vivido el hype del primer concierto y un épico segundo. Mi trilogía personal con Maiden se cierra con un concierto apoteósico, de los que marcan y no se olvidan, superando ampliamente a los anteriores.

Uno ha aprendido mucho hoy. Lo primero es que se hace mayor. Verme con el pelo largo a estas alturas (me lo deje crecer cuando Cristiano Ronaldo fichó por el Madrid y el luso ya está por Italia) no lo disimula. Pero aún puedo resistir horas al sol con alguna quemadura, un dolor que me impide girar el cuello y una rodilla quejándose. Pero eso es signo de un gran concierto y todavía uno no es carne de grada. La espera en las horas de la cola se soporta con cerveza, la compañía de Salva, el redactor fantasma de este blog que ya no vemos salvo para cargarse a Tongo en el Hall of Fame, y una bandera gigante del Atlético de Madrid que evoca el recuerdo de un palo de Juanfran y un gol de Ramos en el 93. La promesa de Maiden es suficiente para sobrevivir y recibir un gran premio: estar a poca distancia del escenario para poder disfrutar el espectáculo como se merece.

miércoles, 6 de junio de 2018

Judas Priest - Screaming for Vengance (1982)


Cuando Iron Maiden se consolidó como la gran banda del momento con The Number Of The Beast, Judas Priest llevaba ya mucho tiempo picando piedra. Posiblemente sin Judas, Maiden no hubiera encontrado un contexto tan favorable para su explosión. La historia de Judas Priest nos muestra como una banda trata con el tiempo de encontrar su propio estilo, evolucionar, convivir con una situación poco propicia para su estilo y cruzarse toda Gran Bretaña en concierto en concierto hasta encontrar su momento y finalmente convertirse en pioneros tanto en cuestiones musicales como estéticas de todo un género. En 1980 llegó su gran triunfo comercial con su mítico British Steel en el que al ritmo de “Breaking The Law” y otros himnos metaleros dio comienzo a una etapa de de gran éxito y reconocimiento por la crítica y el público.

Un año después publicaron Point of Entry - enfocado sobre todo al mercado estadounidense - que siguió la senda de éxito de su predecesor, aunque no llega a su calidad. Ya instalados en el mainstream, Judas Priest sentía que era una nueva época tanto para la escena musical como para la banda. El cantante Rob Halford proclamó sin complejos: “Es una nueva generación, es una nueva década”. Era su momento, y su siguiente trabajo, Screaming for Vengance, fue una declaración total de intenciones, reivindicándose a ellos mismos, a todo un género musical y a sus seguidores.

viernes, 2 de marzo de 2018

10 artistas españoles (y sus equivalentes internacionales)

Este artículo es basura y merece ser tratado con el mayor de los desdenes.

Sin embargo, me apetecía escribirlo. Una conversación con un amigo dio como resultado esta pequeña lista, que en tono mayormente jocoso, demuestra que la música nacional tiene poco que envidiarle al mundo en general. Al fin y al cabo, quién puede negar que...

10. La Oreja de Van Gogh son nuestros No Doubt



Unos son vascos melancólicos, otros coloridos amantes del ska. Pero si San Sebastián estuviera en California, serían exactamente iguales.

jueves, 18 de enero de 2018

Avenged Sevenfold - City of Evil (2005)



En los inicios del siglo XXI el metalcore se puso de moda en la juventud próxima al metal mientras los fans más clásicos quedaban horrorizados y clamaron al cielo. Fue cuando surgieron bandas como Trivium, Bullet For My Valentine y, quizá la que mejor ha madurado de todas ellas, Avenged Sevenfold. Avenged surgió de unos amigos de instituto que se pusieron nombres guays como el cantante M. Shadows, el batería The Rev o el guitarrista Zacky Vengeance. Pronto se fueron sumando al grupo otros apodos guays como el bajista Johnny Christ o el guitarrista Synyster Gates. Estos chicos se convirtieron en solo dos discos en los referentes del metalcore y por el camino ganaron adeptos y haters.

Sin embargo, con su tercer disco City of Evil decidieron dar un cambio de estilo a su sonido para volver a un heavy metal más clásico y una forma de cantar más limpia, eliminando  el uso de gritos que tanto les había caracterizado en el álbum anterior: Waking the Fallen. Su intención era ser más melódicos y más fieles a las bandas que más les habían influido como Gun's Roses, Iron Maiden o Pantera. El resultado fue un gran éxito comercial y también contaron con la aprobación de la crítica. Avenged pasó del denostado metalcore y se abrió al heavy más clásico, convirtiéndose en una de las bandas que más seguidores reclutaba en los institutos.

domingo, 31 de diciembre de 2017

King Gizzard + Igorrr: dos joyas de 2017 que quizá no conozcas

En 2017 he hecho de todo… excepto publicar en este nuestro blog. Y eso había que enmendarlo, aunque fuera a última hora. Por suerte, gracias al trabajo de Jorge, Álvaro y de fichajes recientes como Adri no se habrá notado mi ausencia. Sea como fuere, aprovechando que se acaba el año, he venido a hablar de ~mi libro~ dos joyas de este año que quizá hayan pasado desapercibidas para los que estáis leyendo estas líneas. Vamos allá.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Entrevista a The Penrose Project

Fotografía realizada por Ana Villamuelas
 
La existencia puede ser muy complicada, incluso en la vida del blogger. Tras múltiples intentos que nos llevaron plantear ir a Faunia para luego acabar en el Retiro, estamos aquí Adrián y Jorge con The Penrose Project, una banda de metal cuyo primer EP reseñamos ayer mismo, y que vienen a contarnos su vida, o algo. Aquí están el cantante José y los guitarristas Salva y Diego. Lo primero que queríamos preguntar es una pregunta que ya nos hicimos en la crítica, ¿qué es The Penrose Project?

Salva: The Penrose Project es un proyecto, sí, que nació de las cenizas de un par de bandas pasadas. Simplemente, queríamos hacer algo distinto, algo que se saliera de nuestra zona de comfort y nos permitiera experimentar un poco más allá del Sota-Caballo-Rey del metal actual. La cosa empieza cuando un buen día me encuentro en el Retiro con José, y le tiro el viaje para empezar una banda juntos, con influencias ochenteras y oscuras, Mercyful Fate por ejemplo, y algo más actuales, como Ghost. Poco a poco el grupo fue evolucionando hacia un sonido más noventero (Tool, A Perfect Circle) y cercano a sonidos progresivos.

Entonces, ¿actualmente dirías que vuestro sonido está cercano al metal de los noventa como Tool o tenéis más influencias en vuestro trabajo?

José: Creo que una de las cosas que hace a esta banda especial es que cada uno nos traemos nuestras influencias de casa. Yo, por ejemplo me encuentro vocalmente influenciado por bandas como Trivium, y eso tiene un impacto en el sonido del grupo.

Diego: Del mismo modo, por ejemplo, yo me he visto muy influenciado por grupos como Dream Theater, Leprous o Mastodon. De hecho, en alguno de los solos es imposible no escuchar el estilo de Brent Hinds, guitarrista de estos últimos.

Salva: Como último apunte, yo he estado redescubriendo la vertiente extrema del metal recientemente, con su correspondiente impacto en la composición. No será extraño encontrar resonancias (tanto en el presente como en el futuro) de grupos como Death, Opeth, Enslaved, Emperor o Darkthrone, por citar algunos.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

The Penrose Project - Succubus (2017)


JORGE: ¡Ho, ho, ho...der, qué frío hace! La semana pasada no hubo reseña conjunta, por cuestiones que escapan a nuestro control, y por ahora Álvaro se encuentra en unas merecidísimas vacaciones indefinidas, así que hoy me acompaña Adrián tras su debut en solitario. Y como los chicos de The Penrose Project nos han sobornado con dineros para decir cosas bonitas del EP que acaban de lanzar, pues vamos a ello.

A: Yo no he visto ese dinero. O se me paga o hago la crítica con frases aleatorias de críticas de Boyero.

J: Espero que seas consciente de que eso únicamente nos anima a no pagarte. Dicho esto, el EP Succubus... Más de lo mismo, menuda matraca, ¿no?

A: En realidad no. He seguido la incipiente carrera musical de gran parte de los miembros de la banda, y nunca habían llegado a este estilo. Ya hiciste en su momento un repaso a Brütal Köala, en la que estuvieron gran parte de la formación de The Penrose. Pero vayamos a lo importante, ¿qué es The Penrose?

sábado, 23 de diciembre de 2017

Iron Maiden - The Number Of The Beast (1982)


Ya es hora para que yo debutase en solitario de forma oficial como miembro efectivo de este blog y lo hago hablando de uno de los discos fundamentales de mi vida. Estamos hablando de The Number Of The Beast de Iron Maiden. Y como mi vida y mis gustos subjetivos no interesan a nadie, incidiré en lo que supuso de verdad el disco.

Tras sobrevivir cuando la escena musical estaba dominada por el punk y resistir peticiones de que se cortaran el pelo y se integrarasen en esta nueva corriente, Iron Maiden estaba a punto de alcanzar el estrellato. Estamos hablando de la conocida New Wave of British Heavy Metal, la nueva ola de heavy metal británico, que había surgido en conciertos underground y que estaba ya reclamando su puesto. Iron Maiden se convirtió en el principal referente y, tras conseguir dos grandes éxitos con su disco homónimo en 1980 y Killers en 1981, en 1982 entrarían definitivamente en el mainstream y se consolidarían como banda y a su particular sonido con The Number of The Beast.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Rockrítico Weekly: Cloud Nothings + Donna Summer + Living Colour

CLOUD NOTHINGS - LIFE WITHOUT SOUND (2017)




De un tiempo a esta parte, Cloud Nothings se han convertido en uno de los nuevos grupos de rock que más elogios ha recibido de la crítica, con ese sonido indie punk que tiene un público tan fiel. En sus inicios, especialmente en el que es su disco más reconocido Attack on Memory, su agresividad y energía estaban muy presentes, pero como suele ocurrir con estas bandas, se suavizan con el tiempo. Por eso "Up to the Surface" es un tema tranquilo que está más cerca de Good Charlotte que de Fugazi. Antes daban berridos y eran peligrosos, y en ese sentido lo que aquí se escucha es una regresión. Pero mejor eso que ser Simple Plan forever and ever, ¿no?

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Regina Spektor - Soviet Kitsch (2004)



JORGE: Es diciembre y hace sol, ¿por qué no escuchas mi canción? ¡Hey, ho! ¡Todos al paredón! Y después de este breve inciso fruto de no saber cómo empezar, que nos hable Álvaro de Regina Spektor y sus aires arrusados en Soviet Kitsch, o algo, ¿no?

ÁLVARO: Siempre soy yo el que habla. Bueno, igual no siempre. Soviet Kitsch es el único álbum hasta la fecha que personalmente no había escuchado antes de la elección de nuestras críticas. Si bien amaba el single “Us” que aquí se encuentra y del que hablaremos detalladamente más tarde, por lo que a mí respectaba el resto de la discografía de la señora Spektor me era totalmente ajeno. Pero estoy hablando de mí, así que hablaré de Spektor ahora. Nacida en Rusia y con el sueño (como todos los rusos, a mi entender) de convertirse en pianista clásica, tuvo que emigrar a Estados Unidos porque su familia no estaba cómoda con el antisemitismo que imperaba en ciertos sectores de la sociedad soviética. Convertida en cantautora un poco peculiar, se recorrió los garitos de moda de Nueva York con sus pintorescas canciones, en las que el piano jugaba el papel co-protagonista junto con la voz de Spektor, rica en gorgoritos y matices de ese estilo. Soviet Kitsch fue su tercer álbum y también su debut con un sello de los grandes. Y a partir de ahí, bueno, encontró su sitio en el panteón de las cantantes a un piano pegadas. Creo.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Rockrítico Weekly: Adam Green + Robyn + That Petrol Emotion

ADAM GREEN - FRIENDS OF MINE (2003)



A primera vista, Adam Green es otro de esos cantautores indie que son bichos raros con una guitarra en su habitación. Ex-miembro de los Moldy Peaches, banda puntera del movimiento anti-folk neoyorquino que también vio nacer como artista a la persona que nos ocupará en la crítica de la semana que viene, lo que nos ofrece "Bluebirds" de entrada es un sonido soleado y melancólico, como un pop barroco y algo twee, muy de otra época, aliñado con algunas de las letras más extrañas que recuerdo ("Cleaning out my wisdom teeth / I found a diamond in my gums"). La voz de Green es cálida y grave, no especialmente expresiva, pero para eso están las cuerdas, para añadir el preciosismo cuqui que evita que las canciones se parezcan a las de un campamento episcopaliano.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Manic Street Preachers - Everything Must Go (1996)



ÁLVARO: Hoy es el día de la Constitución Española. Dato curioso. Eso tiene que ver, de alguna manera u otra, con el disco que reseñamos a continuación, un clásico de un trío galés que respondían al nombre de Manic Street Preachers. Y como quien nos pidió esta crítica es también nuestro metalero becario, Zlatan, pues le llamamos a filas (o se llamó él, ya no sé) para que nos apoyara. Somos tres, como tres eran los Manics, aunque a nosotros no se nos ha perdido nadie. ¿No?

ZLATAN: Hombre, por el camino han pasado muchos redactores que desaparecieron. Pero tenemos noticias suyas, no como en el caso de Richey Edwards, del que no se sabe si está en la India, en las Canarias, muerto tras tirarse por un puente o preparando su regreso a los Manics.

JORGE: Bueno, ahora que se ha callado el pesado infiltrado este, hablemos los mayores. Como han dado a entender mis compañeros, Richey Edwards, guitarrista y co-letrista de los Manics cuando aún eran cuatro, desapareció un aciago día de 1995, o por ahí. Este disco, que salió un año más tarde, supone la evolución del también increíble The Holy Bible, y en muchos aspectos, si no todos, un puente con la etapa de Edwards y un testimonio de que los Manics no estaban, ni mucho menos, acabados. ¿Sí, o sí?

domingo, 3 de diciembre de 2017

Rockrítico Weekly: Discharge + Die Antwoord + Fripp & Eno

DISCHARGE - HEAR NOTHING SEE NOTHING SAY NOTHING (1982)




Discharge fueron una de esas bandas increíblemente influyentes, que tomaron el punk anti-todo de los Sex Pistols y lo llevaron un par de pasos más allá, tendiendo un puente entre ese género y otras corrientes más extremas como el hardcore o incluso el thrash (sin olvidar a su propio subgénero, el "d-beat", caracterizado por ese ritmo omnipresente: "tum-tutum-tutum"). Hear Nothing See Nothing Say Nothing son veintisiete minutos de tralla pura que abren con el tema de título. Como unos Motörhead punkarras, en minuto y medio se suceden riffs demoníacos, un solo de guitarra vertiginoso y los gritos desaforados del cantante Cal Morris.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Boris - Boris at Last -Feedbacker- (2003)


JORGE: Como flores de cerezo en un invierno en el bosque de Aokigahara, que no sé si tiene cerezos, pero creo que no, este Japomés toca a su fin y cierra sus pétalos con una despedida que parece más una introducción, pero mira, es lo que hay. Total, que volvemos por última vez con un grupo extraño, ecléctico, principalmente instrumental, con canciones que ocupan el disco completo, y un nombre que no me queda del todo claro cómo es. Esto es Boris at Last: Feedbacker, de los tokiotas noiserockeros Boris.

ÁLVARO: Esta será una crítica divertida, en la que diseccionaremos lo que es un clásico que hemos dado en llamar... ah, si ya has dicho como se llama. Es que no te leo, por eso a veces repito cosas. En fin, Boris no es solo el tertuliano salidorro de Crónicas Marcianas (bueno, era, que ya ha llovido), o aquel primer ministro ruso con tanto pelazo, si no también una banda, un power trío japonés, que pese a no gozar de la misma fama en su patria que otros de los que aquí hemos reseñado, son quizá los más respetados fuera de sus fronteras. Lo suyo es el drone, un género muy underground en más de un sentido: suena como si viniera del centro de la tierra, como una masa de magma que se desliza lentamente. Pero no es tiempo de ponerse poéticos.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Rockrítico Weekly: Tatsuro Yamashita + Kōenjihyakkei + Ground-Zero

TATSURO YAMASHITA - FOR YOU (1982)




Hoy nos las vemos con el enésimo subgénero nipón que descubrimos este mes: el city pop. El sonido es sofisticado y artificial, una especie de versión asiática del yacht rock norteamericano de Miami y Los Angeles. Como el nombre del género indica, es un sonido urbano que también bebe de la música de baile. Así que tenemos un cóctel maravilloso, al menos en lo que a mi respecta (¡la mezcla entre Rick James y Boz Scaggs, al fin!). Por si fuera poco, es un disco influyente, puesto que la combinación descrita es también el germen de ese movimiento virtual, casi más un meme que otra cosa, el Vaporwave (si no lo escribes así no cuenta). Pero esa es otra historia, y será contada en otra ocasión.

viernes, 24 de noviembre de 2017

BABYMETAL - BABYMETAL (2014)



El mes especial de Japón sigue adelante y yo me pongo a pensar de qué pasaría si un grupo de metal se juntase con un grupo de J-Pop. Ya saben la dureza y la contundencia del metal con las voces inocentes de unas adolescentes japonesas. No soy el único que ha pensado sobre eso, ya que el productor Amuse Kei Kobayashi (ahora conocido como Kobametal) pensó que lo podía petar. Y vaya si lo hizo.

Babymetal ha pegado fuerte en el metal. Y ya no como fenómeno viral ni como curiosidad extraña. El grupo se ha consolidado como uno de los grupos emergentes del metal con más éxito. Ya han traspasado la barrera y llegar a Occidente, tocando en festivales prestigioso como el Download. La revista Metal Hammer afirmó que su disco homónimo era el mejor del género del siglo XXI. Incluso ha llegado a colaborar con leyendas del género como Rob Halford de Judas Priest.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

The Seatbelts - Cowboy Bebop (1998)



ÁLVARO: Que bonito es todo este Noviembre, este Japomés que tantos descubrimientos nos ha regalado. Mientras veo la final de MasterChef, escribo esto con mi querido Jorge, que hoy será el verdadero alma de la reseña. Hoy nos toca la banda sonora de un anime que no he visto, y él se ha tragado en una semana sólo por esta crítica. Así que en tus manos dejo la introducción.

JORGE: Oioioioi. Pero qué ilusión que me hace ser el hihan no tamashī hoy, jope. Cierto es eso de que me he tragado al completo Cowboy Bebop esta semana, con la excepción del último capítulo doble que no he podido finiquitar porque mi internet es basura. Cuestión esa aparte, para quien no la conozca, la serie es una suerte de space opera muy influida por el western y el noir, que destila a chorros amor por la música: cada capítulo, de hecho, lleva por título el nombre de una canción. Y de esa guisa, responsabilizaron a los Seatbelts, liderados por Yoko Kanno, que ya había trabajado en cosiñas en cine (arreglos para Miyazaki, y todo), TV, juegos y anime, de la banda sonora. Aunque en realidad eso no es del todo cierto: responsabilizaron a Yoko, que formó Seatbelts ex profeso para la banda sonora del anime. Como sea, eso dio pie a cuatro discos solo de la serie original, y luego más cosillas sueltas por aquí. Y de esa producción este es el primero y más destacado. Y tal.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Rockrítico Weekly: Nujabes + X Japan + Kyary Pamyu Pamyu

NUJABES - MODAL SOUL (2005)




Nujabes, nombre artístico de Jun Seba, sigue siendo uno de los artistas más queridos de Japón tras su trágica muerte en 2010 en un accidente de tráfico. Ahora su obra forma parte de esos canales de YouTube que ofrecen 24 horas de beats hip hop relajados para mejorar la concentración durante el estudio, que es un propósito loable, supongo. Tonterías aparte, es cierto que su producción de ritmos hip hop, muy influida por el jazz y el soul, dista mucho de lo normal. No hay tambores en tu cara ni samples agresivos; en "Feather" tenemos un suave piano y un contrabajo dando forma a prácticamente todo el fondo del tema, hasta que aparecen unos contenidos metales. El rap tampoco nos lanza contra una pared, si no que es más conversacional y tranquilo. En "Ordinary Joe" cuenta con la inestimable ayuda del soulman Terry Callier, que resulta ligeramente desaprovechado por desgracia, quizá porque la batería invade su espacio.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Shiina Ringo - Kalk Samen Kuri No Hana (2003)


JORGE: 我々は途中にいる! Que significa cosas que podéis buscar en Google Translate. Y ahora permitiré a Álvaro insultarme antes de presentar esto.

ÁLVARO: Cantamañanas. Hala, prosigue.

J: Bueno, pues a mitad del Japomés, día arriba día abajo, retomamos el camino de las críticas femeninas con una señora cuyo nombre nadie se pone de acuerdo en cómo romanizar. La llamaremos Shiina Ringo, porque sí, y desentrañaremos los secretos de este su tercer álbum, Kalk Samen Kuri No Hana, que significa algo mucho más weirdo que lo que he blasfemado antes. You move.

A: Parece que estemos jugando al ajedrez. La gente tampoco se pone de acuerdo en cuanto a cómo romanizar el nombre del álbum, pero hemos decidido adoptar ese título porque sí. Porque nos apetece. En Spotify, por ejemplo, se puede encontrar como Karuki Zahmen Kuri No Hana - Kalk Samen Chestnut Flower. En plan vamos a combinar ya todo locamente y que salga lo que tenga que salir. Que por otra parte es una buena manera de definir el disco en sí.