jueves, 28 de diciembre de 2017

Entrevista a The Penrose Project

Fotografía realizada por Ana Villamuelas
 
La existencia puede ser muy complicada, incluso en la vida del blogger. Tras múltiples intentos que nos llevaron plantear ir a Faunia para luego acabar en el Retiro, estamos aquí Adrián y Jorge con The Penrose Project, una banda de metal cuyo primer EP reseñamos ayer mismo, y que vienen a contarnos su vida, o algo. Aquí están el cantante José y los guitarristas Salva y Diego. Lo primero que queríamos preguntar es una pregunta que ya nos hicimos en la crítica, ¿qué es The Penrose Project?

Salva: The Penrose Project es un proyecto, sí, que nació de las cenizas de un par de bandas pasadas. Simplemente, queríamos hacer algo distinto, algo que se saliera de nuestra zona de comfort y nos permitiera experimentar un poco más allá del Sota-Caballo-Rey del metal actual. La cosa empieza cuando un buen día me encuentro en el Retiro con José, y le tiro el viaje para empezar una banda juntos, con influencias ochenteras y oscuras, Mercyful Fate por ejemplo, y algo más actuales, como Ghost. Poco a poco el grupo fue evolucionando hacia un sonido más noventero (Tool, A Perfect Circle) y cercano a sonidos progresivos.

Entonces, ¿actualmente dirías que vuestro sonido está cercano al metal de los noventa como Tool o tenéis más influencias en vuestro trabajo?

José: Creo que una de las cosas que hace a esta banda especial es que cada uno nos traemos nuestras influencias de casa. Yo, por ejemplo me encuentro vocalmente influenciado por bandas como Trivium, y eso tiene un impacto en el sonido del grupo.

Diego: Del mismo modo, por ejemplo, yo me he visto muy influenciado por grupos como Dream Theater, Leprous o Mastodon. De hecho, en alguno de los solos es imposible no escuchar el estilo de Brent Hinds, guitarrista de estos últimos.

Salva: Como último apunte, yo he estado redescubriendo la vertiente extrema del metal recientemente, con su correspondiente impacto en la composición. No será extraño encontrar resonancias (tanto en el presente como en el futuro) de grupos como Death, Opeth, Enslaved, Emperor o Darkthrone, por citar algunos.

Esa variedad de influencias enriquece mucho el sonido, desde luego, pero… ¿ayuda de igual manera en el proceso de componer? ¿Cómo soléis parir los temas?

Salva: A todo este crisol de influencias hay que sumarle el bagaje que aporta Carlos Fernández, nuestro batería, aficionado al jazz. Quiero decir, cuando un batería es bueno, si no hace cosas difíciles se aburre. De modo que un gran porcentaje de los compases de amalgama (para los de la LOGSE: raros) son culpa suya. En el aspecto musical, él y yo somos los principales compositores. Solemos partir de una idea bastante cerrada del uno o del otro, nos reunimos para terminar de pulirla, y ponernos de acuerdo en la ejecución de las partes más conflictivas. Diego, por su parte, es un magnífico arreglista, de modo que él es el que termina de hacer encajar las cosas en muchos casos.

José: En cuanto a las letras y la voz, se podría decir que depende de la canción. Algunas veces mis compañeros traen preparado un tema al que solo le faltan las voces y por medio de la improvisación en el propio local he conseguido encajarlas con alguna letra que tuviese ya escrita. Otras veces, como en el caso de "Stockholm Sex Syndrome" (la cual no está incluida en el EP y tendréis que venir a escucharla en directo) se parte de la idea que tenga algún componente, en este caso Salva y se desarrolla desde ahí.

¿Cuál es la inspiración de las letras y como es el proceso de escritura de las mismas?

José: Generalmente me gusta escribir sobre cosas que me mueven, o que tengo dentro. Y pueden ser tan profundas como la tristeza o la depresión o tan sencillas como la historia de un videojuego.

Salva: O viceversa.

José: Contestando a la pregunta, las letras salen solas. No quiero decir que sea fácil componerlas ni mucho menos, sino que lo que intento es no forzarlas, y esperar a que me vengan ellas. A veces tardan poco y en una semana tengo una canción lista o a veces es cuestión de meses. Lo importante es no forzar la máquina, o los resultados no serían buenos.

Habéis mentado un tema que se ha quedado fuera del EP ya. ¿Cuánto material habéis compuesto en estos meses?

Salva: Humm. El proceso de composición de este EP duró un tiempo. La banda dio sus primeros pasos hace dos años, pero tardamos un tiempo en encontrar el estilo que queríamos tener. Una vez fue localizado, desde septiembre del año pasado hasta marzo de este año, estuvimos componiendo la mayor parte de los temas incluídos en este EP. Diego se unió en marzo, y pudo escribir los arreglos finales del EP. Luego, grabamos el proyecto entre julio y septiembre de este año, no obstante, a la vez sí que iban surgiendo ideas. Podemos decir que tenemos material suficiente para un posible EP, pero todavía son cosas que están en bruto.

Diego: Yo he sido el último en en llegar, cierto, por lo que mi  impacto en este EP se ha  reducido a limar asperezas en las voces, sugerir algún cambio en las guitarras y el bajo, pero todo un poco desde la barrera. Y como decía Salva, en estos últimos meses tanto Carlos, como él y yo mismo hemos estado explorando nuevos territorios. Puedo adelantar que este nuevo material suena más complejo, más oscuro y más atrevido en general.

Vuestro primer adelanto del EP fue "The Maze". ¿Por qué elegisteis este tema y qué nos podéis contar de él?

Salva: Nos gusta mucho “The Maze” porque viene a ser una recopilación de la mayoría de elementos que se verán en el EP. Fue la última canción que compusimos, y sirvió para dar homogeneidad al estilo de este disco. En lo que se refiere a la letra, no pude resistirme a citar un par de versos de La Tierra Baldía de T.S. Eliot, pues encajan muy bien con la temática de la misma y sirven para dar una apertura espectacular al EP.

José: Respecto a la letra puedo decir que es una de mis favoritas. El comienzo, después del señor Eliot, surgió improvisado en un ensayo, en un momento en el que simplemente quería trabajar la melodía vocal de esa zona, y esas palabras salieron solas. A partir de ahí comencé a desarrollar la idea de un personaje atrapado en una especie de laberinto, y un monstruo acechándolo, lo cual realmente sirve de metáfora para hablar de la ansiedad y la depresión.

Nos ha llamado mucho la atención a ambos la versatilidad de la voz que puede usar varias técnicas vocales tanto cantar de forma limpia como con guturales. Especialmente se ve en "Echoes Of The Black Days".

José: Es gracioso que pongas ese ejemplo, ya que justo en ese tema no soy yo quien hace las voces limpias, sino Diego y Salva. En directo sí que las canto yo, pero en estudio me apetecía que fueran ellos, ya que esa línea tan bonita fue obra suya.

Diego: No obstante, José alterna entre la voz limpia y los guturales en el resto del EP. Uno de los puntos en los que vi que había más margen de mejora respecto de la demo del año pasado eran las voces, y como tal estuve pinchando a José en algún que otro aspecto en el estudio. El resultado, aparte de alguna anécdota graciosa, creo que es notable. Es raro encontrar un cantante que se deje aconsejar, y creo que eso es un gran punto a favor de José.

¿Y esas anécdotas se pueden contar o están bajo secreto de sumario?

Salva: Jando, que, aparte de ser el señor que nos grabó, es un cachondo mental, para chincharme empezó a pasar nuestras voces por el Autotune. Como si del Trap más rancio se tratara.

José: Tengo un vídeo de ese momento con Diego y yo haciendo playback y Salva autotuneado de fondo. Crema.

Salva: Afortunadamente, nada de eso trascendió a la grabación. Prefiero machacarme los huevos y la garganta a usar Autotune.

Diego: Doy fe de ello. Lo único, que en vez de grabar una toma y corregir los pequeños detalles digitalmente, no usar Melodyne / Autotune implica grabar más tomas.

Salva: Y desafiar la paciencia del que nos graba. Pero el resultado final mereció la pena.

Diego: Bueno, el resultado final y todo el material descartado en forma de tomas falsas. Jando no sólo es un muy buen profesional, sino que además tiene un gran sentido del humor. Te manda el bruto del EP y las tomas falsas producidas a lo C. Tangana, con una voz ultragrave o lo que se le ocurra.

Ya lo habéis avanzado, pero ¿cómo fue el proceso de grabación y producción del disco?

Salva: En un primer momento, difícil. Algunas de las canciones suponían un desafío técnico al que no estábamos habituados. Es muy bonito componer cosas en 5/4, 7/4,  9/8 y cosas así, pero eso luego hay que grabarlo. De modo que nos llevó un esfuerzo adicional al que teníamos pensado en un principio, y por ende más tiempo. Por lo demás, bastante orgánico: lo grabamos a caballo entre el local de ensayo de Jando y su casa. Las baterías están grabadas de manera acústica, natural, y salvo las voces, el resto de instrumentos fueron grabados por línea. Bendita informática, que nos permitió jugar un montón con el sonido de los instrumentos para alcanzar el sonido que queríamos pero que ni siquiera imaginábamos. Si le sumas eso a que Jando es un genio...

En vuestras canciones es posible encontrar referencias tanto a criaturas lovecraftianas (en "Seas Of R'Lyeh") como a súcubos o mitología griega. ¿Van a seguir presentes en un futuro?

José: Una de las cosas que más tenemos en común todos los miembros del grupo es nuestro amor incondicional por la obra de H. P. Lovecraft. Y, como ya he dicho en “The Maze”, jugar con metáforas monstruosas y deidades para describir los sentimientos más mundanos es un recurso al que le hemos cogido bastante el gusto. Así que podéis esperar más terror cósmico, es algo que nos tira mucho.

Con ansia lo esperamos. Pero por ahora, el próximo día 29 tenéis un concierto donde presentáis el EP. ¿Qué nos podemos encontrar? ¿Tenéis alguna sorpresa preparada? ¿Salva se ha asegurado ya la mano?

Salva: A este ritmo, debería jajaja. En el último concierto que dimos sufrí un accidente relacionado con una caldera de gas. Fui a encender la caldera para darme una ducha; sin embargo, el sistema de seguridad de esa caldera falló, de modo que estuvo expulsando gas durante un minuto más o menos (lo que tardamos en cambiar la bombona). El resultado fue encender una llama en una bolsa de gas que… prendió. Afortunadamente, solamente sufrí quemaduras de primer y segundo grado en la mano derecha (y perder la chaqueta que llevaba puesta, que quedó chamuscada). Fui al médico de inmediato, y le pregunté si podía tocar. El médico me dijo que no habría secuelas a posteriori, pero que me iba a doler. Mucho. De modo que los analgésicos fueron los verdaderos MVP de aquel bolo. Le pedí al médico que me vendó la mano que me dejara libres las puntas de los dedos pulgar e índice para poder sujetar la púa y bueno… Salvamos la noche, y tenemos una foto en el EP para el recuerdo, en el que se me ve con esa venda. No he cancelado un concierto en mi vida, es algo que va contra mi religión. ¡Espero que en este no haya sorpresas de ese tipo!

José: Contestando a vuestra pregunta, habrá sorpresas como en todos nuestros conciertos, pero ninguna que tenga que ver con mutilaciones. Al menos hacia los miembros del grupo. Del público no podemos estar tan seguros. Id con navajilla por si acaso.

Diego: Como adelanto, os garantizo que ocurrirá una de estas tres cosas: nos desnudaremos en directo, tocaremos "Sweet Child o’ Mine", o se nos reventará una cuerda en directo.

Salva: Me quedo con la cuerda o despelotarme.

José: ¿Solo una? Pensaba hacer las tres.

Diego: SPOILER.

Para ir concluyendo, ¿qué valoración tenéis del EP? ¿Hay algún tema al que tengáis un cariño especial o que queráis destacar?

Salva: La verdad es que cariño les tenemos a los cinco temas. En lo que se refiere a la temática, hay uno que particularmente me gusta. No es otro que “Succubus”, que le da el título al EP. Esa canción en una primera escucha parece la más facilona del disco, sonando a algo muy ochentero. Hard rock básico. No obstante, en la letra está la clave. Es un tema que se suele esconder debajo de la alfombra, pero el machismo y los babosos dentro del mundillo del rock y del heavy están ahí. Es muy común ver a bandas lideradas o compuestas íntegramente por chicas, a las que van a ver los babosos de turno no a disfrutar de la música, sino a babear a las tías. Así que nos imaginamos qué ocurriría si uno de estos ejemplares se encontrara con un súcubo, de ahí que el sonido se acerque a estas bandas ochenteras de cardados, ahí está la parodia. El resultado lo encontramos en el estribillo: Fuck me, you know I deserve to die.

José: A mí me gustaría destacar "Hunter’s Dream" porque es la primera que compusimos juntos, y con la que nos dimos cuenta de que esto podía funcionar. Habla de la historia del videojuego Bloodborne desde la perspectiva del protagonista, y… no sé, me gusta mucho.

Diego: Mi preferida es “Echoes of the Black Days”. Para mí, la más divertida de tocar, pero también la más compleja. En el fondo, necesitamos nuevos retos, nuevas montañas que escalar. Y, principalmente, lo que me llevo en la mochila de este EP es un progreso como músico. Ya no tanto a nivel técnico, que también, sino de actitud. Me noto más concentrado, menos fallón; más centrado a la hora de tocar, en definitiva. Y eso es algo de lo que estoy orgulloso.

Eso es una buena noticia para el público, que en un par de días podrá juzgarlo. ¿Hay algo más que queráis añadir o vais a hablar ya de vuestro lib… concierto?

Salva: Poco más que añadir. El viernes 29 estaremos en Hangar XIX dándolo todo, y queremos compartir este esfuerzo con todos vosotros. Gracias por vuestro tiempo y por la entrevista. ¡Nos vemos allí!

Diego: Citando a Maynard James Keenan: “BUY MY NEW RECORD”.

José: ¡Un abrazo a Rockritico!

Gracias a vosotros, chicos, ha sido un placer. Y a todo nuestro (e)lectorado, este viernes a las 20:30 de la tarde tenéis una cita en Madrid, en el barrio de La Hortaleza, calle Servator 19. Por 6 euricos nada más. Y conociéndoles, habrá cerveza. En cantidades. ¡No faltéis! Y recordad: ¡CEPEDA SE QUEDA!

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