DISCHARGE - HEAR NOTHING SEE NOTHING SAY NOTHING (1982)
Discharge fueron una de esas bandas increíblemente influyentes, que tomaron el punk anti-todo de los Sex Pistols y lo llevaron un par de pasos más allá, tendiendo un puente entre ese género y otras corrientes más extremas como el hardcore o incluso el thrash (sin olvidar a su propio subgénero, el "d-beat", caracterizado por ese ritmo omnipresente: "tum-tutum-tutum"). Hear Nothing See Nothing Say Nothing son veintisiete minutos de tralla pura que abren con el tema de título. Como unos Motörhead punkarras, en minuto y medio se suceden riffs demoníacos, un solo de guitarra vertiginoso y los gritos desaforados del cantante Cal Morris.
