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domingo, 26 de noviembre de 2017

Rockrítico Weekly: Tatsuro Yamashita + Kōenjihyakkei + Ground-Zero

TATSURO YAMASHITA - FOR YOU (1982)




Hoy nos las vemos con el enésimo subgénero nipón que descubrimos este mes: el city pop. El sonido es sofisticado y artificial, una especie de versión asiática del yacht rock norteamericano de Miami y Los Angeles. Como el nombre del género indica, es un sonido urbano que también bebe de la música de baile. Así que tenemos un cóctel maravilloso, al menos en lo que a mi respecta (¡la mezcla entre Rick James y Boz Scaggs, al fin!). Por si fuera poco, es un disco influyente, puesto que la combinación descrita es también el germen de ese movimiento virtual, casi más un meme que otra cosa, el Vaporwave (si no lo escribes así no cuenta). Pero esa es otra historia, y será contada en otra ocasión.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Pink Floyd - The Piper at the Gates of Dawn (1967)



JORGE: Hubo una época en la que existió Pink Floyd, pero el rock progresivo aún no se había inventado. Lo que sucedió a continuación te sorprenderá.

ÁLVARO: No, no nos hemos vuelto clickbait. O sí, quién sabe. El caso es que había una vez una pandilla de ingleses con mucho tiempo libre que decidió dedicarse a expandir los horizontes musicales por todos los medios posibles. Estos muchachos, conocidos como Pink Floyd, estaban liderados por Syd Barrett, un niño en cuerpo de adulto con una extraña fascinación por los cuentos infantiles, las hadas, y los alucinógenos fuertes. Y esos muchachos son, a la sazón, los protagonistas de nuestra historia.

miércoles, 28 de junio de 2017

King Crimson - In the Court of the Crimson King (1969)


JORGE: Una semana más, los designios de Belcebú, el rey carmesí, han llevado a nuestros caminos a juntarse en esta corte musical, a discutir sobre un verdadero clásico. Un disco que sentó las bases de un género que ha tratado Álvaro profusamente en el blog, y que él podrá presentar mucho mejor que yo. ¿Por qué he comenzado a hablar, pues, antes que él? Ese es un misterio del que jamás conoceréis la respuesta. O sí. El timón es tuyo, tovarich.

ALVARO: Mucho rock progresivo estamos trayendo. Demasiado, probablemente. Por mucho que represente los excesos del género y una dependencia en la técnica en la que cada vez estoy menos de acuerdo, el rock progresivo es un estilo que conozco bien desde hace años. Podría hablar de aquella vez en el instituto cuando presenté un trabajo sobre el tema, pero no le interesa a nadie así que no lo haré. El caso es que es este presente álbum, “In the Court of the Crimson King”, el que inaugura el género, allá por 1969. La banda por aquel entonces llevaba apenas unos meses junta, aunque todos se conocían desde hace un tiempo: el guitarrista Robert Fripp y el batería Michael Giles estuvieron en un trío psicodélico-experimental con el hermano de este último, y el teclista y multinstrumentalista Ian McDonald también había compartido conjunto con Peter Sinfield, el... consultor artístico (letrista, sin ir más lejos, aunque tomaba casi cualquier decisión de índole creativa. El choque de egos con Fripp tuvo que ser digno de ver). Como ocurriría siempre con los Crimson, estos integrantes (a los que hay que añadir, por supuesto, a Greg Lake, el bajista y vocalista que luego formaría parte de Emerson, Lake & Palmer) no se mantendrían mucho tiempo juntos. Igual que dijimos que Joy Division no era Ian Curtis y ya está, no es fácil afirmar lo mismo con Robert Fripp y King Crimson, ya que lo uno no existe sin lo otro.

miércoles, 14 de junio de 2017

Genesis - Trespass (1970)


JORGE: Bueno, bueno, bueno. Pues parece que aquí estamos otra vez, una semana más y un día más tarde de lo previsto porque… no me apetece buscar excusas. Por cosas. Y vamos a reseñar un disco bonito, ¿a que sí?

ÁLVARO: Así es, amigo mio. Aunque lo primero que pensé al ver que íbamos a reseñar este disco fue... ¿por qué “Trespass”? Así a priori se me ocurren como cinco discos de Genesis que abordaría antes que este. Los cinco posteriores, de hecho. Pero es cierto que “Trespass” es en cierto modo el primer disco de la banda, ya que el verdadero debut fue más bien un extraño batiburrillo de pop sinfónico que poco se parece al resto de trabajos de la banda. Bueno, ya me estoy enrollando...