domingo, 25 de septiembre de 2011

Barón Rojo – En un lugar de la marcha (1985)



En primer lugar, quería pediros perdón. Estaba preparando un artículo homenaje a R.E.M., pero llevo varios días sin internet (y, por ende, sin Spotify), y no he tenido tiempo siquiera de terminar de escuchar el disco que quería comentaros. Así que, mal que os pese, hoy he vuelto con algo en español, aunque esta vez mucho más clásico de lo que acostumbro.

Probablemente muchos de vosotros habéis oído hablar ya de Barón Rojo. Estos chicos, formados en su origen por el mítico Jose Luis Campuzano (“Sherpa”), los hermanos De Castro (Carlos y Armando), y el baterista Hermes Calabria, son uno de los pilares del rock español tal como lo conocemos hoy en día. Contemporáneos de otros grandes como Rosendo (artífice de grupos como Ñu y Leño) y Obús, por mencionar algunos casos bastante claros, sorprendieron al panorama nacional con el lanzamiento, en 1981, de su primer disco, “Larga Vida al Rock and Roll”. Siguieron entonces unos años muy ajetreados para el grupo; en 1982 llega su álbum más conocido, “Volumen Brutal” (donde encontramos canciones como “Los rockeros van al infierno”, un auténtico himno del rock duro español; el disco, grabado en los estudios de Ian Gillan, tuvo dos versiones: una en español y otra íntegramente en inglés, que hizo ganar una gran fama al grupo en toda Europa), seguido en 1983 por “Metalmorfosis”, y en 1984 por el directo “Barón al rojo vivo”. Por fin, en 1985, publican uno de sus mejores discos hasta la fecha, “En un lugar de la marcha”, que supuso su cuarto álbum de estudio en apenas cuatro años. Tras el gran éxito cosechado con este álbum, sin embargo, la banda comenzó su declive, publicando discos con poco éxito comercial y una fría acogida del público. Pocos años después, a finales de 1989, Sherpa y Hermes Calabria abandonan el grupo, lo que rompe la formación original de Barón Rojo. Los hermanos De Castro, por su parte, reclutaron nuevos miembros y, tras diversos cambios de formación, siguen activos en la actualidad. En 2009 y 2010, incluso, realizaron varios conciertos y una gira por España con la formación original para conmemorar el 30º aniversario de la banda.

“En un lugar de la marcha” todavía muestra a unos Barón en su mayor madurez musical, y se nota ya esa evolución de sonido que se adivinaba en “Metalmorfosis”, y que les acercaba más a los grupos de rock duro del panorama internacional. El trabajo se abre con la magnífica batería de “Breakthoven”, uno de los mayores éxitos del grupo, en el que Sherpa hace gala de un gran dominio vocal como no se había dado antes. Las guitarras y la batería destilan rebeldía y energía por doquier, acompañando a una letra increíble, de esas que tanto gustan a los Barón, en la que defienden el rock a capa y espada (con versos como “tiene talento creador, / pero le tachan de vulgar / porque defiende que en el rock / hay un mensaje cultural”, o esos de “todos se empeñan en decir / que con el rock se acaba mal”). Si hay un punto en común en todos los discos de Barón Rojo es esa rabia y energía a la hora de reivindicar su música y su estilo de vida, exaltados y criticados a partes iguales en la España de los años 80. Tras la pieza inicial, el disco continúa con “El baile de los malditos”, cantada por Carlos de Castro (no tan bueno como Sherpa, todo hay que decirlo, aunque más que aceptable), un tema que recuerda por la letra al “Thriller” de Michael Jackson, pero con una música más agresiva y rápida, con solo de guitarra, digno de Eddie Van Halen, incluido casi al final. En “Chicos del rock” vuelve Sherpa a la vez, cantando la historia de unos jóvenes incomprendidos que quieren dedicar su vida al rock. Nuevamente tienen el protagonismo unas guitarras magníficas, aunque cabe destacar también aquí las letras de Carolina Cortés (mujer de Sherpa), artífice de otras grandes composiciones del grupo, entre ellas también “Breakthoven” o “No ver, no hablar, no oír”.

Retoma el protagonismo Carlos de Castro en las dos composiciones que siguen, “Caso perdido” y “Cuerdas de acero”. La primera, una balada desgarradora sobre un hombre que huye de los convencionalismos de la sociedad para lograr su libertad, encaja perfectamente con la voz de Carlos, que, en la segunda, se acerca mucho más ya al sonido reinante en nuestro país, recordando (a mí, al menos), a ese “Va a estallar el Obús” (de Obús, claro está xD). Sherpa vuelve a la voz en “No ver, no hablar, no oír”, otra balada muy dura que se acerca al sonido (más que al sonido, a la forma de componer) de Black Sabbath, y que es una de las canciones más interesantes del disco, desde un punto de vista vocal (magistral está aquí Sherpa al cantar el estribillo) y compositivo. Ya llegando al final del disco, Carlos se pone nuevamente a la voz en “Tras de ti” una canción un tanto típica con la temática de “chico que persigue a una chica que le trata un poco mal y va a acabar destrozándole”, y que no es especialmente reseñable. La última canción del disco, sin embargo (cosa bastante rara) es sin duda la mejor que encontramos en él, y, para mi gusto, lo mejor que Barón Rojo compuso en su vida (y por ende, una de las mejores canciones del rock español). La voz de Sherpa resurge nuevamente en la balada épica “Hijos de Caín”, una pieza potente y melódica a partes iguales que da una visión diferente de la historia bíblica de Caín y Abel, y en la que destaca todo: desde la batería hasta las guitarras, especialmente en el virtuoso solo que tiene lugar a mitad de la canción, pasando por el magnífico registro vocal de Sherpa y unos versos maravillosos (“El destino no está marcado al nacer, / yo he elegido ser lo que siempre seré”). Digna forma de cerrar el capítulo más glorioso de la historia de este grupo.

Con ello os dejo. Intentaré subir lo de R.E.M. en el próximo artículo, que ya toca comentar algo en inglés.

Allez-y, mes ami!

Buenas noches y buena suerte.

---------------------------------------------------------------------------------

LO MEJOR: hay canciones magníficas, como “Caso perdido”, o “No ver, no hablar, no oír”, pero sin duda la gloria se la llevan “Breakthoven” y la sublime “Hijos de Caín”.

LO PEOR: algunas piezas un tanto repetitivas, como “Tras de ti” o “Cuerdas de acero” me parecen más flojas, aunque esta última se considera uno de los grandes éxitos de Barón Rojo. Por otra parte, a menudo las voces se oyen muy al fondo, al mismo nivel que el resto de instrumentación, un problema que, como ya he comentado, tienen muchos bandas de esta época, y que se debe a la conversión de audio estéreo a formato digital (cosa que no le pasa, por lo general, a los grupos más modernos).

VALORACIÓN: 9/10. Uno de los mejores discos de Barón Rojo y, por tanto, del rock ochentero de nuestro país. Imprescindible para cualquier heavy que se precie.

---------------------------------------------------------------------------------

Siento no traeros ningún videoclip, pero a estos chicos nunca pareció atraerles demasiado el tema... Los directos, por su parte, son magníficos ;).

Barón Rojo - Cuerdas de Acero (directo con la sinfónica de Mislata)

Barón Rojo - No ver, no hablar, no oír (solo carátula del disco)

Barón Rojo - Caso perdido (solo carátula del disco)

Barón Rojo - Breakthoven (directo en TVE)

Barón Rojo - Hijos de Caín (directo en TVE)

7 comentarios:

  1. "¡Barón! Héroe de cuento, amo de las nubes, señor del viento". Posiblemente el mejor grupo de los heavilongos españoles de los 80. Y, aunque no está aquí, "Los rockeros van al infierno" es mítica.

    ResponderEliminar
  2. Ciertamente, "Los rockeros van al infierno" es mítica, al igual que la propia "Barón Rojo" o "El barón vuela sobre inglaterra". Sin duda son unos de los padres del heavy español (Rosendo es el padrino xDDDD)

    ResponderEliminar
  3. El Barón de la Birra28 de septiembre de 2011, 14:41

    Este elenco de personajes tuve la oportunidad de conocerlos y degustar a mis 15 años unas cervezas con ellos al ser vecinos de la infancia de un familiar

    ResponderEliminar
  4. Personalmente opino que, de toda la historia de la música, el mejor momento para hacer "headbanging" es después del "¡Mi rollo es el rock!".

    ResponderEliminar
  5. Joder, la suerte de algunos, Barón de la birra... Si tienes oportunidad, preséntamelos xD (por cierto... ¿te conozco o estamos consiguiendo que más gente entre en el blog? xD). Gracias por pasarte y comentar.

    Y por otra parte, coincido plenamente contigo, Moctezuma, es el momento idóneo.

    ResponderEliminar
  6. El Barón de la Birra29 de septiembre de 2011, 23:07

    Usted, Spartan George, me conoce y lo siento no se los puedo presentar porque mi familiar perdió el contacto con ellos después.

    ResponderEliminar
  7. Vaya, es una pena :/. Habría estado bien conocerles...

    Por otra parte me siento intrigado... Aunque sospecho quién puedes ser xD

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...