miércoles, 29 de noviembre de 2017

Boris - Boris at Last -Feedbacker- (2003)


JORGE: Como flores de cerezo en un invierno en el bosque de Aokigahara, que no sé si tiene cerezos, pero creo que no, este Japomés toca a su fin y cierra sus pétalos con una despedida que parece más una introducción, pero mira, es lo que hay. Total, que volvemos por última vez con un grupo extraño, ecléctico, principalmente instrumental, con canciones que ocupan el disco completo, y un nombre que no me queda del todo claro cómo es. Esto es Boris at Last: Feedbacker, de los tokiotas noiserockeros Boris.

ÁLVARO: Esta será una crítica divertida, en la que diseccionaremos lo que es un clásico que hemos dado en llamar... ah, si ya has dicho como se llama. Es que no te leo, por eso a veces repito cosas. En fin, Boris no es solo el tertuliano salidorro de Crónicas Marcianas (bueno, era, que ya ha llovido), o aquel primer ministro ruso con tanto pelazo, si no también una banda, un power trío japonés, que pese a no gozar de la misma fama en su patria que otros de los que aquí hemos reseñado, son quizá los más respetados fuera de sus fronteras. Lo suyo es el drone, un género muy underground en más de un sentido: suena como si viniera del centro de la tierra, como una masa de magma que se desliza lentamente. Pero no es tiempo de ponerse poéticos.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Rockrítico Weekly: Tatsuro Yamashita + Kōenjihyakkei + Ground-Zero

TATSURO YAMASHITA - FOR YOU (1982)




Hoy nos las vemos con el enésimo subgénero nipón que descubrimos este mes: el city pop. El sonido es sofisticado y artificial, una especie de versión asiática del yacht rock norteamericano de Miami y Los Angeles. Como el nombre del género indica, es un sonido urbano que también bebe de la música de baile. Así que tenemos un cóctel maravilloso, al menos en lo que a mi respecta (¡la mezcla entre Rick James y Boz Scaggs, al fin!). Por si fuera poco, es un disco influyente, puesto que la combinación descrita es también el germen de ese movimiento virtual, casi más un meme que otra cosa, el Vaporwave (si no lo escribes así no cuenta). Pero esa es otra historia, y será contada en otra ocasión.

viernes, 24 de noviembre de 2017

BABYMETAL - BABYMETAL (2014)



El mes especial de Japón sigue adelante y yo me pongo a pensar de qué pasaría si un grupo de metal se juntase con un grupo de J-Pop. Ya saben la dureza y la contundencia del metal con las voces inocentes de unas adolescentes japonesas. No soy el único que ha pensado sobre eso, ya que el productor Amuse Kei Kobayashi (ahora conocido como Kobametal) pensó que lo podía petar. Y vaya si lo hizo.

Babymetal ha pegado fuerte en el metal. Y ya no como fenómeno viral ni como curiosidad extraña. El grupo se ha consolidado como uno de los grupos emergentes del metal con más éxito. Ya han traspasado la barrera y llegar a Occidente, tocando en festivales prestigioso como el Download. La revista Metal Hammer afirmó que su disco homónimo era el mejor del género del siglo XXI. Incluso ha llegado a colaborar con leyendas del género como Rob Halford de Judas Priest.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

The Seatbelts - Cowboy Bebop (1998)



ÁLVARO: Que bonito es todo este Noviembre, este Japomés que tantos descubrimientos nos ha regalado. Mientras veo la final de MasterChef, escribo esto con mi querido Jorge, que hoy será el verdadero alma de la reseña. Hoy nos toca la banda sonora de un anime que no he visto, y él se ha tragado en una semana sólo por esta crítica. Así que en tus manos dejo la introducción.

JORGE: Oioioioi. Pero qué ilusión que me hace ser el hihan no tamashī hoy, jope. Cierto es eso de que me he tragado al completo Cowboy Bebop esta semana, con la excepción del último capítulo doble que no he podido finiquitar porque mi internet es basura. Cuestión esa aparte, para quien no la conozca, la serie es una suerte de space opera muy influida por el western y el noir, que destila a chorros amor por la música: cada capítulo, de hecho, lleva por título el nombre de una canción. Y de esa guisa, responsabilizaron a los Seatbelts, liderados por Yoko Kanno, que ya había trabajado en cosiñas en cine (arreglos para Miyazaki, y todo), TV, juegos y anime, de la banda sonora. Aunque en realidad eso no es del todo cierto: responsabilizaron a Yoko, que formó Seatbelts ex profeso para la banda sonora del anime. Como sea, eso dio pie a cuatro discos solo de la serie original, y luego más cosillas sueltas por aquí. Y de esa producción este es el primero y más destacado. Y tal.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Rockrítico Weekly: Nujabes + X Japan + Kyary Pamyu Pamyu

NUJABES - MODAL SOUL (2005)




Nujabes, nombre artístico de Jun Seba, sigue siendo uno de los artistas más queridos de Japón tras su trágica muerte en 2010 en un accidente de tráfico. Ahora su obra forma parte de esos canales de YouTube que ofrecen 24 horas de beats hip hop relajados para mejorar la concentración durante el estudio, que es un propósito loable, supongo. Tonterías aparte, es cierto que su producción de ritmos hip hop, muy influida por el jazz y el soul, dista mucho de lo normal. No hay tambores en tu cara ni samples agresivos; en "Feather" tenemos un suave piano y un contrabajo dando forma a prácticamente todo el fondo del tema, hasta que aparecen unos contenidos metales. El rap tampoco nos lanza contra una pared, si no que es más conversacional y tranquilo. En "Ordinary Joe" cuenta con la inestimable ayuda del soulman Terry Callier, que resulta ligeramente desaprovechado por desgracia, quizá porque la batería invade su espacio.