sábado, 27 de diciembre de 2014

Pink Floyd - Wish You Were Here (1975)




Cuando en un blog ya se han publicado casi 200 entradas, es fácil que alguno de tus discos favoritos ya tenga una crítica. Sin embargo, para mi sorpresa, no la había de Wish You Were Here, así que he decidido debutar con esta obra.

La verdad es que le tengo mucho cariño a este disco por una razón: es idóneo para concentrarse. No sé si es porque está concebido como una unidad perfecta, pero el hecho es que posee una extraña magia que provoca que lo escuche casi en bucle en la semana de exámenes.



El disco empieza con "Shine on you Crazy Diamond (Parts I-V)". A partir la primera nota, un sol que se mantiene durante los primeros cuatro minutos, se empieza a construir un ambiente relajado, misterioso y oscuro. Mientras tanto, la guitarra va haciendo alguna que otra intervención hasta que  se queda dando cuatro notas que desembocan en una explosión de sonido. A partir de aquí, Gilmour nos deleita con unos solos que si bien no son muy virtuosos, rebosan feeling por los cuatro costados. Por lo demás, un acompañamiento acentuado se queda haciendo variaciones por el fondo hasta que entra la voz manteniendo una dinámica pregunta respuesta con el grupo. Esta tónica construye una rueda de blues que desemboca en un par de minutos de saxofón que revuelve el alma. Tras este clímax, la música va muriendo y empieza a sonar un murmullo grave.

El rumor crece y se le añaden sonidos mecánicos que construyen un ambiente misterioso, que remiten a un futuro desconocido, mecanizado y puede que distópico. Sin duda el título de "Welcome to the Machine" no puede estar mejor elegido. Sobre el ambiente que describía antes se añade una guitarra acústica y la voz desesperanzada de Roger Waters. Esta se entrelaza con unos sinetizadores que imponen un terror autoritario y le hacen sentir a uno minúsculo.Y después de que te hayan erizado el vello de la nuca, el sonido de una muchedumbre en un bar se come todo lo demás y luego viene el silencio. Es el final de la cara A.

"Have a Cigar abre la cara B del disco". La canción es el discurso del típico alto cargo de la industria de la música a un artista que elogia pero del que no tiene ni idea ("The band is just fantastic/That is really what I think/But, by the way/Which was Pink?"). Musicalmente, tiene un rollo funky-megalómano, que Gilmour y Rick Wright aprovechan para pasar contestándose toda la canción. Al final de la segunda vuelta, Gilmour expone su lección sobre bendings que nos deja a la altura del betún al común de los guitarristas.

Después de tanta parafernalia, alguien pone la radio, en la que después de unos segundos empiezan a sonar las primeras notas de "Wish You Were Here". Aunque el tema de la melancolía por la marcha de un desequilibrado Syd Barrett, el ex-líder de la banda, es el pilar sobre el que orbita el disco, aquí se ve de forma explícita("Did you get to change your heroes for ghosts/Hot ashes for trees?"). En su base, no son más que un par de acústicas que acompañan a la voz de Gilmour. Sin embargo, a lo largo de la canción se van añadiendo más pistas. Es simple, sí, pero esa sencillez es bella y es la que ha llevado a ser tan conocida. En serio, que tire la primera piedra el guitarrista acústico que no se la sepa.

Tras un largo fade-out, un viento fuerte empieza a soplar, marcando el comienzo de "Shine On You Crazy Diamond (Parts VI-IX)"  A este viento, se le añade un patrón continuo de bajo sobre el que entra el resto del grupo. Transcurren dos o tres minutos con esta dinámica relajada hasta que de repente se atresilla el tempo y empieza a andar. Esta sección dura la mitad que la anterior, tiempo en que la guitarra no para de gemir deseperanzada. Otra vez vuelve la calma y de nuevo la voz de Roger Waters entra planteando la rueda de blues. Al final de esta, la voz cantante la llevan los sintetizadores, que, de forma pausada, van entonando una especie de marcha fúnebre hasta que el sonido se apaga.

La odisea ha terminado.

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¿Tengo que escuchar esto? Sin duda alguna. Este disco es una obra maestra con todas las letras.

Si solo tuviera que escuchar una canción: ufff. Como ya dije es un disco que debe ser escuchado como tal, salvo "Wish You Were Here", que puede ir a parte.

¿Dónde debería escuchar esto? Enciérrate en una habitación, apaga la luz, pon el disco en el equipo de música (o cascos en su defecto), túmbate y disfruta del viaje.

Me ha gustado, ¿dónde hay más? Pink Floyd encadenó 4 maravillas (Dark Side, este, Animals y The Wall). Cualquiera de los otros 3 es válido, aunque personalmente recomiendo seguir con el Dark Side of the Moon.

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