martes, 2 de diciembre de 2014

Mike Oldfield - Five Miles Out (1982)


Continuando con la crítica amena y lectiva de la discografía de Mike Oldfield, hoy nos detenemos en un disco de esos que hay que masticar y paladear de forma cuanto menos cuidadosa. Five Miles Out, su séptimo álbum, salió dos años después del sobresaliente (aunque con poco éxito de ventas) QE2, y es un trabajo, cuanto menos, muy currado y por momentos algo difícil de asimilar, pero que otorga unas sensaciones maravillosas durante la escucha, aunque apenas contenga de forma exacta cinco temas ("Taurus II", no obstante, dura 24 minutos). Un auténtico tesoro de los 80, si se me permite.

Ya sólo con ver la portada (lo que daría yo por pillarme ese vinilo) puedes notar que la cosa va a ser de altos vuelos (je), pues Mike se inspiró especialmente para el tema que da nombre al disco en un incidente que tuvo con su avioneta y que a punto estuvo de costarle la vida a él y a algunos colegas que creyeron que volar en medio de una tormenta sería una gran idea. Ya no nos reímos tanto, ¿eh?

Lo que más puede destacarse de Five Miles Out en general es la importancia de la música instrumental, al igual que en QE2, aunque Oldfield también encuentra tiempo para meter algún tema más encaminado al pop rockero ("Family Man" y "Five Miles Out"). Evidentemente y, aunque a él no le guste reconocerlo, también hace algún inciso de New Age, pero ya lo iremos viendo a lo largo del análisis.

Que empezamos con la flamante "Taurus II", la segunda pieza de la trilogía taurina que empezó en QE2 y terminaría en Crises. Aunque claro, en este caso estamos ante la mejor de las tres con diferencia. ¿Por qué? Bueno, lo cierto es que es un poco raro que una canción instrumental ininterrumpida de 24 minutos pueda tener tanta calidad, pero Oldfield ya está acostumbrado a dejarnos obras de arte de larga duración, como "Ommadawn" (parte 1 y 2), "Hergest Ridge" (parte 1 y 2), "The Wind Chimes" (Islands) o "The Lake", que ya tuve el placer de explicar el otro día en la crítica de Discovery. Pero "Taurus II" va más allá. Es grande y lo sabe, y por eso empieza con una fuerza atronadora y unos fantásticos solos de guitarra. También se permite el uso de un número inenarrable de instrumentos que sólo Oldfield sabe tocar (y muy bien), una parte de coro femenino ("Sana Rosana") espectacular y un final soberbio, que completa una canción que va de menos a más desde la mitad para concluir de un modo absolutamente apoteósico. "Taurus II" es, pues, una sinfonía del rock y el New Age sobresaliente, que sabe cómo conquistar al oyente y que aún a día de hoy sigue impresionando.

Tras 24 minutos de orgasmo musical llega "Family Man", una canción con tintes de rock y pop comercial que funciona realmente bien para su tiempo, si bien posteriormente el dúo Hall & Oates sacó una nueva versión que superaba por mucho a la original. De todas formas, yo sigo viendo mucha calidad aquí gracias a la incombustible voz de la colaboradora de Oldfield por excelencia, Maggie Reilly y a los espectaculares y convincentes solos de Mike, que harán las delicias de los nostálgicos. 

"Orabidoo" es, al menos para mí, uno de los aspectos más fascinantes del disco. Y no sólo porque tenga detalles de New Age en estado puro (New Age del bueno, ojo cuidao), sino también por la reutilización de partes de "Taurus II" en un contexto totalmente diferente, introduciendo curiosísimas variaciones. Oldfield canta aquí, por cierto (aunque en vocoder), y teniendo en cuenta que la canción dura sus 13 minutos, no estaría mal dividirla en fases, a saber: una de máximo relax durante los primeros compases, a la que se une un buen acompañamiento de Oldfield en el vocoder; otra más movidita, con las ya mencionadas variaciones de "Taurus II" seguidas de un épico tema de guitarras acompañadas de instrumentos rarunos y diversos; y por último, un solo vocal de Maggie Reilly, que nos saluda de forma inesperada y de la manera más dulce posible, cantando un hermoso tema que representa el broche de oro para una canción que, sin hacer ruido, es mucho más de lo que parece. Como curiosidad curiosa: a ver qué cinéfilo en potencia es capaz de identificar cierta parte de la canción (una voz en off que habla en tono de conversación) y enlazarla con su correspondiente película. 

Saltamos ahora a "Mount Teide", otra pieza instrumental brillante y digna de aplauso. Bastante más corta, eso sí (4 minutos), pero con la química suficiente como para ponernos la piel de gallina. Dicen que Oldfield se inspiró en este volcán tinerfeño para componerla y debo decir que, si el Teide es capaz de inspirar cosas como esta, ese monte es un tesoro. Y la canción otro, demonios. Tú échate en la cama, relájate y siente la brisa de la cima, el mundo a tus pies, mientras Oldfield pasea un amplio repertorio de instrumentos (ojo al clímax batería/guitarra del final) que transportan al oyente a otra dimensión. Y sea cual sea, es mejor que esta. 

Y por último llega "Five Miles Out", la canción homónima del disco, que cumple con lo promete aun teniendo peculiaridades de lo más bizarras. Para empezar, Oldfield vuelve a cantar, la mayor parte del tiempo en vocoder, y hasta con un pasaje donde podemos escucharle con su voz de verdad... y se nota que todavía estaba en los 80, para qué engañarnos, porque a pesar de que el hombre lo da todo, es tan convincente como Pedro Sánchez en una tertulia política de sábado noche (o en cualquier tertulia, ya que estamos). Reilly le acompaña mostrando otra vez sus dotes para esto, si bien lo que más adoro de la canción son dos momentos: los solos de Oldfield a las guitarras, MUY brutales, y el final, donde Oldfield y Reilly se contestan en la letra, yendo la intensidad de menos a más y rematando el disco de manera impresionante. Además, para los amantes de la aviación, Oldfield incluye voces en off de órdenes de pilotaje, sonidos de hélices y motores... todo ello unido a un aura rockera que le viene que ni pintado al tema, y que culmina un disco sensacional.

Con todo sobre la mesa, puede decirse sin miedo que Five Miles Out es uno de los trabajos más completos y a la vez complejos de Oldfield, un disco en el que toca diversos géneros, experimenta de forma inteligente y ofrece mucho más de lo que aparenta. Son sólo cinco temas, sí, pero no hay ni uno sólo que roce la mediocridad o que baje del notable: todos alcanzan, de una forma u otra, un nivel de calidad musical altísimo que hacen del álbum un excelente exponente del rock/pop/New Age de la época, y que confirma a Oldfield como genio entre los genios de su generación. Para los duros de mollera será complicado asimilar una mezcla de géneros tan extrema, pero con paciencia y buenos alimentos, este disco y cualquier ser humano con un mínimo de buen gusto pueden llevarse bien.

¡Nos leemos!

P.D: en 2013, los chicos de Universal remasterizaron el álbum, incluyendo diversas canciones inéditas a modo de bonus tracks. ¿Que qué me parece? Que cuando algo es muy bueno es mejor dejarlo como está...

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¿Tengo que escuchar esto?: sí. Mucho. Ya estás tardando.

Si sólo tuviera que escuchar una canción: si hablamos de tema instrumental, "Taurus II", una joya sin paliativos. En cuanto a vocal, "Five Miles Out" se lleva la palma.

¿Dónde debería escuchar esto?: en la cima del Teide. Bueno, no, para eso necesitarías licencia o permiso especial, creo. Cualquier lugar tranquilo y alejado de los sobresaltos del mundo es bueno para escucharlo, si quieres ir a lo fácil.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: de este hombre el último problema es la falta de discos, eso seguro... si quieres seguir con el mismo estilo, QE2 y Crises son los mejores ejemplos.

2 comentarios:

  1. Matizaciones personales, aunque estoy de acuerdo con cuasi todo... A mí, en lo que me toca, me gusta más la versión original de Oldfield de "Family Man". La de Hall & Oates es magnífica, y probablemente de mayor calidad, pero para mí la original tiene un atractivo instrumental muy curioso, con un sonido muy propio y marcado que en la otra se pierde un poquillo.

    Por otra parte, la voz de Mike en "Five Miles Out", siendo tan terrible como efectivamente era en los ochenta, creo que va al pelo con lo que es esa canción. Mucho más me disgusta en temas como, por ejemplo, "Crises". Pero en este corte el trabajo vocal, incluyendo a Mike, me convence mucho.

    Y... no he logrado averiguar la peli yo solico, he tenido que buscarlo :(

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