miércoles, 21 de junio de 2017

Genesis - Trespass (1970)


JORGE: Bueno, bueno, bueno. Pues parece que aquí estamos otra vez, una semana más y un día más tarde de lo previsto porque… no me apetece buscar excusas. Por cosas. Y vamos a reseñar un disco bonito, ¿a que sí?

ÁLVARO: Así es, amigo mio. Aunque lo primero que pensé al ver que este era el disco a reseñar fue... ¿por qué “Trespass”? Así a priori se me ocurren como cinco discos de Genesis que abordaría antes que este. Los cinco posteriores, de hecho. Pero es cierto que “Trespass” es en cierto modo el primer disco de la banda, ya que el verdadero debut fue más bien un extraño batiburrillo de pop sinfónico que poco se parece al resto de trabajos de la banda. Bueno, ya me estoy enrollando...

miércoles, 14 de junio de 2017

Joy Division - Unknown Pleasures (1979)



ÁLVARO: Bueno, bueno, bueno, ¿cómo usted por aquí?

JORGE: Hace muchos tiempos que por aquí no estaba, y quiero aprovechar esta oportunidad para decir que estoy comiendo yogur helado de vainilla. Y no sé, un poco eso. ¿Qué hacemos aquí? Cuéntanos.

A: A ver, los acontecimientos se han desarrollado de una manera que ha desembocado en una vuelta al campo de la crítica musical. Unos chicos muy majos que por motivos que están en manos de nuestros abogados han dado en llamarse “Rockríticos” sin tener constancia de nuestra existencia nos contactaron hace unas semanas (el comentario sigue por aquí por el blog), y hemos decidido hacer una especie de alianza melomanoide. Su canal de Youtube analiza discos de manera amena y distendida. Como nosotros pero dando la cara, que siempre es más valiente.

J: Efectivamente, así ha sido. La naturaleza del acuerdo era la de reseñar, de manera conjunta (formato que ya pudisteis ver por aquí con Álvaro y Diego destripando a Muse), una serie de discos, los mismos que ellos están trabajando en su canal. Y el primer de todos ha querido la suerte que sea Unknown Pleasures, de Joy Division, una banda que vio nacer la misma ciudad en que ahora mismo me encuentro. ¿Qué nos puede contar usted de ellos?

jueves, 13 de abril de 2017

Rockrítico Hall of Fame: 1



Jorge: ¡Buenos días a todes, lectores míes! Y a todas y todos. Y eso. Que estáis aquí, honrando con vuestra presencia… (redoble de tambores) ¡el primer Hall of Fame de Rockrítico, consagrado a artistas serios, y bien, y esas cosas! Solo quiero informar de que el nombre de este archivo en que trabajamos es “rherngferf”, porque nos tomamos muy a pecho nuestro trabajo, y ya cedo la palabra al único, el ínclito, el inigualable, el-que-no-me-ha-amenazado-para-decir-esto: ¡Quixote!

Quixote: ¡Aquí estoy yo! El mejor crítico musical del multiverso, con permiso del gran, inconmensurable, prácticamente inmaculado Jorge. Pero como dijo el Señor Lobo, “¿Miércoles ya? Que pronto se pasan las semanas”. Y como pasa tan rápido el tiempo, este año ya ha visto elegidos a los nuevos miembros del Salón de la Fama de Cleveland, entre los que se incluyen Yes, Journey, y no sé quién más porque es BASURA.

Jorge: Tu actitud pasiva-agresiva no nos va a ser de ninguna ayuda. O sí, qué demonios, esto es un blog elitista de crítica musical, o algo de eso, así que igual sí. Bueno, cuéntales a esta gente el sistema de selección antes de lanzar la lista.

martes, 28 de marzo de 2017

Anochecer en Waterloo: ¿Quién mató al rock?


Figura 1.1. Persona equivocada.

Si nos imaginamos al tipo de persona que diría, sin un rastro de sarcasmo en sus palabras, que "la música de hoy en día es una mierda, son sólo voces con mogollón de efectos y las escribe un ordenador", pensaremos en posiblemente un hombre, de una edad de entre 20 y 250 años, con barba descuidada y tal vez una camiseta de los Red Hot Chili Peppers, la del asterisco rojo seguramente (que se ha vendido mejor que cualquiera de sus últimos discos, estoy convencido). Esta persona, que está por todas partes en Internet y en la vida real, al parecer ha descubierto un secreto que las multinacionales musicales del mundo han intentado ocultar durante generaciones, y es que las inteligencias artificiales son ya capaces de reemplazar a un ser humano y engañar a millones de incautos. Casualmente, si sustituyéramos a esta persona por un ordenador (un Commodore 64 bastaría), nadie se daría cuenta tampoco.

Y no nos equivoquemos: el rock ha muerto. C'est fini. Kaputt. Etcétera, etcétera. El argumento con el que algunos soñadores contestarían es que "noooo, no ha muerto, sigue por ahí lo que pasa es que está ESCONDIDO". A lo que yo digo que muy bien, pero también hay gente haciendo rockabilly, doo-wop o música juglaresca con virtualmente la misma repercusión, y considero esos tres géneros igual de difuntos.

lunes, 27 de marzo de 2017

Anochecer en Waterloo: El barco de Teseo en la música popular

Esta iba a ser mi tesis doctoral pero he decidido publicarla aquí porque merece ser leída por las muchedumbres.

Teseo era un guerrero ateniense, cuando lo de ser guerrero era una salida profesional viable porque había minotauros que matar, entre otras cosas. Dada la naturaleza de los dioses olímpicos, tan propensos a inmiscuirse en los asuntos humanos, sus aventuras se veían a menudo obstaculizadas por la intervención de un Zeus irascible o un Poseidón pasado de rosca.

Esto hacía que el barco de Teseo, una obra de ingeniería intachable de varios kilómetros de eslora para almacenar las cabezas de todas las bestias a las que extinguía él sólo, necesitara de más de una sesión de chapa y pintura de vez en cuando. Si el dios del trueno ocasionaba una tormenta que llevaba a la nave contra las rocas, había que arreglar el estropicio. Por eso Teseo era poseedor del carnet VIP de varios astilleros de las costas griegas, que le hacían descuento y le venía muy bien. Los dioses seguirían siendo responsables de calamidades hasta la llegada del cristianismo, cuando se decidió que el Todopoderoso sería el causante únicamente de todo lo bueno del mundo, siendo lo malo culpa de aquellas personas que o bien viven en pecado o bien no rezan lo suficiente. Pero me desvío del tema.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...