miércoles, 4 de marzo de 2015

Leonard Nimoy – Two Sides of Leonard Nimoy (1968)



Siempre he pensado que lo más bonito del periodismo es que a última hora te pueden saltar noticias que trastocan por completo tus planes de trabajo, y eso es algo que sucede también en la crítica. Ahora, es algo precioso pero que deja de serlo cuando la noticia en cuestión es el fallecimiento de alguien a quien admiras.

El gran Leonard Nimoy murió el pasado viernes a la edad de 84 años (cumpliría 85 este mes) por un cáncer pulmonar provocado por un tabaquismo que abandonó hace tiempo. Era un hombre tremendamente polifacético: actor, director, músico, poeta, actor de doblaje, pintor… Su trayectoria, en todos estos campos, fue larga y fructífera, aunque su figura queda inevitablemente unida a la de ese Spock que le hiciere famoso, y del que a ratos quiso huir y a ratos presumió.

Precisamente esa idea es en torno a la que pivota este disco, el tercero que lanzó en su extraña carrera de cantautor folk – pop espacial raruno. El trabajo aúna los conceptos de los dos anteriores: Leonard Nimoy presents Mr. Spock’s Music From Outer Space y The Way I Feel (bueno, no tengo claro si The Way I Feel es anterior o posterior a este… ambos son del ’68, y creo que primero salió el que nos ocupa, pero qué más da). En uno Nimoy se presentaba como el personaje de Vulcano en una música más etérea y experimental; el segundo era su contrapartida humana, con un rollo folk más “normalito”.

Y eso es exactamente lo que se refleja en este trabajo desde su mismo título, con una cara A “realizada” por Spock (que luego se incluiría íntegra en reediciones de su primer disco con otras discográficas), y una cara B protagonizada por él mismo.


Cabría quizás aquí hacer una pausa para destacar que, en general, las canciones no son suyas (salvo “Once I Smiled”, donde sí aparece como uno de los escritores), sino que están compuestas por una variedad de artistas entre los que destaca mucho Charles R. Grean, que también es el productor y encargado de los arreglos. Por otra parte, hay una uniformidad increíble en la duración, muy breve, que siempre está en dos minutos y algo, y solo en un tema alcanza los tres minutos.

La cara A del disco, comentaba, exploraba esa faceta musical desde el punto de vista del personaje de Spock. Así, los temas principales que tocan las canciones, suelen enmarcarse en rollos cosmológicos (“Follow Your Star”), en historias sacadas de Star Trek (“Spock Thoughts” o “Amphibious Assault”), o en lo peculiar del ser humano y el oficial científico (“The Difference Between Us” o “Highly Illogical”). Hay una curiosa concesión a la balada romántica (un tema que no está ausente en las otras canciones, por su parte) en “Once I Smiled”, precisamente ese único tema co-escrito por Nimoy y Grean.

En cuanto a la música de esta cara, en su casi total mayoría se acerca más a la de banda sonora de película que a cualquier otra cosa; en casos como “Amphibious Assault”, “Spock Thoughts” o “The Difference Between Us”, que son relatos/poemas narrados, pareciendo de cinta de ciencia ficción muy de la época. En los temas cantados, siendo más el tipo de música orquestada en el cine años 40. Las excepciones son “Highly Illogical”, una suerte de tema pop alocado y pegajoso que explora esa vis cómica de Nimoy, y “Once I Smiled”, en una línea más folk.

Y precisamente una mezcla entre pop alocado, vis cómica y folk es lo que encontramos en la primera pista de la cara B, donde Nimoy, ya como humano, desgrana el que fuera el mayor éxito de su carrera musical: “The Ballad of Bilbo Baggins”. Su título ya promete lo que da, y el resto… bueno, dejémoslo en que nunca se ha terminado de decidir si es algo horrible o es obra de un genio. El videoclip no tiene desperdicio, como no lo tiene la forma de plantear la historia, con esas jóvenes dando saltitos con orejas de elfas, los decorados de poliespan y Nimoy recostándose por la vida (la calidad del audio es cutrecilla, pero merece la pena por ver ese esperpento).

El resto de la cara no es ni de lejos tan surrealista, y se enmarca ya en un estilo más puramente cortado por el patrón sesentero que más atractivo resulta en Nimoy, y que va rotando entre estilos: “Cotton Candy” es un tema folk (que a ratos me recuerda a The Animals) sobre amor, y caramelos en primavera; “Gentle On My Mind”, “If I Were a Carpenter” y “Love of the Common People” son covers de dos clasicazos, el primero country de John Hartford (no olvidemos que Nimoy incluso hizo una famosa versión del “I Walk the Line” de Cash), el segundo el folk de Tim Hardin, y el tercero también folk de John Hurley y Ronnie Wilkins. Por último, “Miranda” es una balada preciosa escrita por el mismísimo Bart Howard.

Y todo acaba, después de una odisea muy ligera y digerible de ironías, humor, experimentación, pop, folk y lo que se pusiera por delante. De algo único, vaya. Y queda claro aquello que diría el Capitán Kirk en cierto momento terrible, y que estos días es muy recordable: “of all the souls I have encountered in my travels, his was the most.... human”.

Larga vida y prosperidad, señor Nimoy. Su trabajo aquí ya sí ha terminado.

Allez-y, mes ami!

Buenos días, y buena suerte.

P.D: disculpad que haya trastocado el orden de los temas. En esta lista podéis escucharlos todos en su correcto orden aunque, al menos a mí, Youtube se me salta algunos vídeos funcionales Sulu sabe por qué.

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¿Tengo que escuchar esto?: sí. Aunque solo fuere por lo interesante del ejercicio compositivo, y la variedad del asunto.

Si solo tuviera que escuchar una canción: elegiré una de cada cara: de la A, “Once I Smiled”, por no coger la más tópica; de la B, que en general es bastante mejor, me gustaría coger “Miranda” o algún otro de esos temas más serios y emotivos, pero la vida me obliga a decir que “The Ballad of Bilbo Baggins”.

¿Dónde debería escuchar esto?: en el puente de mando de la Enterprise, donde si no.

Me ha gustado, ¿dónde hay más?: el otro gran disco de Nimoy es Leonard Nimoy Presents Mr. Spock’s Music From Outer Space. Similares a la cara A tienes ese disco, y no sé si mucho más en la vida (William Shatner también se dedicó a la música, pero más en el folk, e hizo cosas horribles). En cuanto a la cara B basta con patearse un poco el folk de los 60 para encontrar similitudes… y quizás cabría también irse a por los artistas que versionan los mismos temas que no le son propios (eso lleva a Johnny Cash, June Carter, Waylon Jennings, los Four Tops…).

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