martes, 20 de septiembre de 2011

Arcade Fire - Funeral (2004)



Después de ver que los artículos de bandas españolas han tenido bastante éxito, y de que cierto anónimo está a la que salta en cuanto tengo algún error, ha aumentado la presión sobre mí: ¿sobre qué escribo que pueda tener cierto interés para nuestro creciente público? No tengo ni maldita idea, así que voy a seguir a mi ritmo. Hoy toca Arcade Fire.

Suele ser conveniente situar toda obra artística en su determinado contexto. En 2004, Britney llega al colmo de los escándalos y Janet Jackson muestra lo que no debe en plena Superbowl. El rap de Kanye West y Usher arrasa a cualquier otro estilo. El punk se convierte en todo menos punk gracias a American Idiot. Esto no es de mucho interés para este caso concreto, pero hace todavía más increíble que unos cuantos frikis canadienses se convirtieran de la noche a la mañana en un fenómeno de culto masivo para los hipsters, es decir, aquellos tipos que se creen superiores a los demás porque les gusta mucho Iron and Wine. Y también para los no tan selectivos, que apreciaron la bocanada de aire que los de Quebec insuflaron en el mundo indie.

Personalmente, la cosa no estaba bien para Win Butler y compañía (de hecho, el disco no se llama Funeral por cualquier cosa). Es esa emoción la que hace que ese disco sea tan especial, pero no dramático. Es más, tiene algunos momentos de belleza exultante que te golpean simultáneamente en la cabeza, en el corazón y en las piernas. Casi nadie consigue eso.

Todo empieza en un vecindario, con una suite en cuatro partes llamada "Neighborhood", sólo interrumpida entre medias por "Un année sans Lumiere". La primera, "Tunnels", es una de las más destacadas, con ese bombo que hace que todo fluya perfectamente, y la voz emotiva de Win Butler, que consigue conmover con mucha facilidad. Ese piano es absolutamente perfecto, y según el ritmo aumenta y la canción prosigue, parece que alguien va a echar a volar en algún momento, en medio de esos coros angelicales.

Luego llega "Laika", con su batería superindie y el acordeón de la esposa de Win Butler, Regine Chassagne, ambos increíbles multinstrumentistas (como todos los miembros del grupo). Butler sigue tratando asuntos familiares en sus letras, esta vez sobre un hermano que se marcha de casa. El trabajo mezclando tantos instrumentos es fantástico: cuerdas, guitarras, el mencionado acordeón y los coros de Regine, gritando como nunca.

"Un année..." mezcla francés e inglés, cosa habitual en la banda (de hecho, Regine es de ascendencia haitiana, cosa que se hace más evidente en la octava canción del disco). La parte alucinante de la canción es hacia el final, cuando el rasgueo de la guitarra se convierte en una coda eufórica apoyada por el jaleo de Win de fondo.

Podría pensarse que un álbum, por bueno que sea, tiene que parar el carro en algún momento. Pues no todavía, porque llega uno de los temas por excelencia de Arcade Fire: "Neighborhood #3 (Power Out)". En algún sitio leí que era la única canción de indie rock que te hacía bailar básicamente gracias a un riff de xilófono. Si tuviera que elegir dos canciones del disco, una sería esta. Y el trabajo de batería de Howard Bilerman es extraordinario, es la base de varias canciones del disco. Las letras pueden ser pesimistas, pero consiguen motivar de alguna forma.
La última parte de "Neighborhood", "7 Kettles", no es tan destacada, aunque el violín es inconmensurable, así como ese ritmo machacón de tambor.

Tras el ecuador del disco, el tambor sigue junto con el piano mientras nos adentramos en "Crown of Love", que aparte de un estribillo maravilloso, con ese refuerzo de cuerdas tan hermoso. Pero si hay algo tremendo en la canción es, como en "Un année...", el final. Un clímax brutal para el tema, tras la fantástica interpretación vocal de Butler, con una batería y violines discotequeros, que podrían ser perfectamente de una canción de Donna Summer.

Cuando parecía que no podía mejorar, las guitarras de "Wake Up" nos despiertan y nos introducen en cinco minutos y medio de pura excelencia, de arte supremo. Y además en varias secciones: el inicio con el exultante coro y la voz in crescendo de Butler, tan característica; y el ameno puente de piano, que merece ser tarareado durante meses, que es puro gospel. Sin duda, esas panderetas te haran gritar "¡Aleluya!" por lo menos un par de veces.

Y ahora, "Haití", cantada íntegramente por Regine Chassagne, que se reserva grandes canciones en los mejores momentos (véase "Sprawl II"). Riffs de flauta puestos uno sobre otro, con una guitarra rítmica realmente buena.

Y sí, señor, la penúltima canción es el maldito punto culmen del maldito mejor disco de este maldito milenio. Después de deshacerme en elogios con todas y cada una de las canciones del álbum, no me quedan adjetivos que usar para "Rebellion (Lies)", pero es que en general sobran las palabras. Tal vez sea la mejor canción de los últimos diez, quince, veinte años. La batería discotequera retorna con su amigo el piano ágil y los violines que están siempre ahí. El productor es sin duda brutal, mezclando tantos instrumentos sin pasarse, sonando en todo momento de forma absolutamente perfecta. Y esos coros: "Lies! Lies!". Es todo tan simple que parece la obra de un genio, y definitivamente es así. Arcade Fire es básicamente un grupo de ocho tíos que parecen sacados de un circo y que todos tocan cualquier instrumento imaginable de forma estupenda y sincronizada. Aunque sólo dieran palmas, podrían hacer un concierto fantástico.

El final está de nuevo reservado para Chassagne, con un toque a lo Björk al principio, hasta que entran las guitarras eléctricas (que están presentes todo el disco, pero sin protagonizarlo). Piano disperso, cuerdas como de banda sonora, timbales. Las palabras que define todo son "fucking epic". Cuando la batería se lanza del todo es apoteósico. La voz de Chassagne es admirable, contando conque toca también el piano, el xilófono, la batería... Así es el corte final, "In the Backseat".

¿Es este el mejor disco de lo que llevamos de milenio, como he dicho antes? Estoy totalmente seguro. Va a ser muy difícil de superar en años próximos, más que nada porque todo el indie que sale ahora está basado de alguna forma u otra en Arcade Fire. Pero pase lo que pase, no creo que escuche jamás un disco tan precioso (esa palabra que odio) de principio a fin.

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LO MEJOR: "Rebellion (Lies)", "Neighborhood #1" y "#3", "Crown of Love", "Wake Up", "Un année sans Lumiere". Básicamente el conjunto total.
LO PEOR: Que no sea más largo. Echo en falta especialmente un minutito más en "Wake Up", que termina demasiado bruscamente.
NOTA: 10/0.
NOTA ACTUALIZADA 2017: 28/30
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VÍDEOS (entre paréntesis los directos; el resto de estudio)
Neighborhood #1 (Tunnels)
Un année sans Lumiere
Neighborhood #3 (Power Out) (en directo aquí. Para verlo)
Crown of Love
Wake Up (con Bowie. Aquí)
Rebellion (Lies) (Directo)

3 comentarios:

  1. Comenzaré diciendo que estos chicos, al igual que tantos otros considerados (no sé si acertadamente) Indie Rock (desde Artic Monkeys a Kasabian y Franz Ferdinand, pasando por The Killers, que últimamente empiezan a gustarme más) nunca me han llamado mucho. Se han puesto de moda en listas como las de Kiss TV y a la mayoría de ellos, sintiéndolo mucho, no los soporto.

    Arcade Fire no son la excepción. Nunca me han llamado, la verdad. Sin embargo, por no dejar solo en esto a Moctezuma, he decidido darles una oportunidad. La sensación final no es para nada mala... Siguen sin ser mi estilo, pero reconozco el éxito de estos chicos. "Wake Up" (con la colaboración de Bowie) y "Rebellion (Lies)" son sencillamente maravillosas de principio a fin. Las otras he de decir que me parecen... normalitas. Buenas canciones, bien compuestas, bien cantadas, pero no les encuentro nada especial. Eso sí, dejan buen sabor de boca, y no se hacen para nada pesadas. La voz de Win Butler, eso sí he de decirlo, me parece sencillamente maravillosa, mejor aún que la de su cónyuge, que tampoco lo hace nada mal.

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  2. Hay mucha diferencia entre los que has mencionado y los Fire, aunque el indie es un cajón de sastre que realmente no debería incluir a ninguno (tal vez a Arcade Fire sí). ¿Y Neighborhood 3 es normalita? ¡Pero si es un xilófono!

    El último disco, The Suburbs, no es tan extraordinario pero se queda muy cerquita. También muy recomendable y más "rockero", en cierto modo.

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  3. Sé que no tienen nada que ver, pero se les considera indie rock... Ya discutimos ayer lo mismo con el rock alternativo, ¿no? Y Neighborhood 3 y Crown of love no las he escuchado, lo reconozco (el resto sí). Cuando lo haga te las comentaré ya.

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