sábado, 21 de septiembre de 2013

Las 50 de Quixote: V (10-1)

10: Japan - Quiet Life




Here we are stranded
Somehow it seems the same
Beware!
Here comes the quiet life again.

En fin, volvamos a la carga tras esta pausa. Con esta parte final de la lista, todos los que tenías motivos para quejaros porque esto es demasiado ochentero me vais a odiar más todavía. Así que podéis dejar de leer, os voy adelantando: hay seis de esa década aquí, tres de la anterior y una solamente de este milenio.

Para la otra persona que sigue leyendo, aquí tenemos a Japan. Un grupo realmente innovador, que sentó muchas de las bases del pop de la siguiente década. Este "Quiet Life", aunque no lo parezca en absoluto, es de 1979. El disco en el que está incluido actúa un poco de puente entre los anteriores, más post-punk, y los posteriores, bastante más experimentales. Aquí se atreven con un funk interesante, reforzado con el increíble bajo de Mick Karn, y la voz de David Sylvian, que es como Brian Ferry pero con más pelazo.

Solo con ver la carátula podemos ver que de japoneses no tienen solo el nombre, sino también las pintas y, más adelante, en temas como "Ghosts", ciertas influencias musicales. En cualquier caso, me quedo con este "Quiet Life", su auténtica innovación y su genial ritmo.

domingo, 18 de agosto de 2013

Las 50 de Quixote: IV (20-11)

20: Warpaint - Undertow



What's the matter? You hurt yourself?
Opened your eyes and there was someone else?

Esta canción es mágica, y sorprendentemente reciente, para lo que está siendo esta lista. Warpaint es un grupo indie de Los Angeles formado exclusivamente por mujeres. Sus temas son todos bastante buenos, pero si hay alguno que sobresalga, es este "Undertow".

Voces etéreas, a cargo de Emily Kokal y la guitarrista Theresa Wayman, cerca casi del dream pop, si no fuera por ese insistente bombo que nos ata lo suficiente al suelo para que esto no se vaya. A eso le sumamos una guitarra casi funky, sin florituras pero excelente. Todo crece poco a poco, con tranquilidad, hasta que nos encontramos en otro mundo, con ese "running running running from troubles".

Se las apaña para ser potente y sutil al mismo tiempo, cosa complicada. Probablemente uno de los mejores temas de los últimos cinco años.

domingo, 4 de agosto de 2013

Las 50 de Quixote: III (30-21)

30: Killing Joke - Love Like Blood


'Til the fearless come and the act is done
A love like blood, a love like blood...

George ya habló de la otra faceta secundaria de Jaz Coleman, la de arreglista orquestal, en su artículo sobre versiones sinfónicas de temas rock. Esta es, sin embargo, su ocupación principal, la de patriarca del rock gótico al frente de Killing Joke, una de las bandas más rompedoras del género.

"Love Like Blood" suena como si The Cure hubieran abandonado toda sensibilidad posible y se dedicaran a reventarte la cara a base de bajos penetrantes y baterías ostentosas: cada golpe de la caja es como un latigazo. Las guitarras son extraordinarias, la voz de Coleman dramática como nunca.

Además, tuvieron a bien de sacar esta versión extendida de casi siete minutos que, si bien en el fondo no aporta nada nuevo, son dos o tres minutos más de grandiosidad, que siempre es algo bueno. 

domingo, 28 de julio de 2013

Elvis Costello and the Imposters @ Teatro-Circo Price, 27/7/2013


Las leyendas son leyendas por algo. Y Elvis Costello es una leyenda, cosa que demostró anoche en Madrid durante dos horas de pasión y energía sin igual. El londinense tiene casi sesenta años... pero quién lo diría tras verle hacer absolutamente de todo sobre el escenario, y fuera de él.

domingo, 21 de julio de 2013

Las 50 de Quixote: II (40-31)

40: Suede - Animal Nitrate


Like his dad, you know that he's had
Animal nitrate in mind...

Suede es otra de esas bandas en las que me costó entrar. No son tan accesibles como el resto de las bandas del britpop, más complejos que Oasis, más extraños que Blur... quizá tan solo Pulp se acerca a esos niveles de extravagancia glam. Y claro, está Brett Anderson que... bueno, muy normal no es.

La clave de la grandiosidad de este tema está claramente en la guitarra de Bernard Butler, que siempre acompañó tan bien a los gorgoritos de Anderson. La influencia de The Smiths se huele a kilómetros, y eso siempre es un punto a favor.

En general, siempre se ha visto a Suede un poco por debajo con respecto al resto de bandas británicas que aparecieron por la época, pero esta canción demuestra hasta qué punto es injusta esa consideración.