martes, 7 de mayo de 2013

Tocata y fuga en Re menor, J.S. Bach


Wagner dijo una vez, sobre Bach: "Es imposible describir la inmensa riqueza de su música, su naturaleza sublime, y su valor universal, comparándola con cualquier otra cosa en el mundo". Y no le faltaba razón. Lo de Johann Sebastian (Juan Sebastián para los amigos) es algo fuera de lo común, música hecha para ser oída, para echarse en el sillón, la cama o el césped y dejarse llevar. Su legado es inconmensurable, con la friolera de más de 1000 obras, entre las que hay de todo: oratorios, conciertos, cantatas, sonatas, suites. Lo que se pueda uno imaginar. Su trabajo se considera la cumbre del periodo Barroco. Muchos piensan, de hecho, que el Barroco llegó a su fin tras la muerte de Bach (1750) porque el buen hombre había exprimido todas las posibilidades del estilo. Tres de sus hijos (Johann Cristian, Carl Philipp Emanuel y Wilhelm Friedmann) fueron también compositores notables, aunque sin alcanzar ni de lejos la fama de su padre y dando muestras de cambio en el estilo, iniciando lo que se conoce como el Preclasicismo, el intermedio anterior a la llegada de Hadyn y Mozart.

lunes, 6 de mayo de 2013

3x1: Jean-Michel Jarre – Kitarō – Vangelis


Necesito dormir.

No es una queja ni nada por el estilo, es la constatación de un hecho. Llevo una vida de locos y necesito relajarme, dejar la mente en blanco y dormir un rato. Pero no tengo tiempo, e imagino que muchos de vosotros empezaréis o estaréis ya con exámenes (como mis compañeros de blog y yo), así que tampoco lo tendréis. Pero por intentarlo nada se pierde, así que desvirtuando el blog de forma ya bastante definitiva, entramos ahora en un terreno que apenas habíamos tocado hasta el momento: el rock electrónico. New age, y esas cosas. A ello vamos, con tres breves sugerencias (no me enrollaré mucho) que espero que os gusten.

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Jean-Michel Jarre – Chronologie (1993)


miércoles, 1 de mayo de 2013

Iron Maiden - Seventh Son of a Seventh Son (1988)


Seven deadly sins
Seven ways to win
Seven holy paths to hell
and your trip begins.

Seven downhill slopes
Seven bloody hopes
Seven are your burning fires
Seven your desires...

Llevamos como un año con esta crítica pendiente. Siendo un clásico del metal, y George un fanático del metal, no me parecía apropiado hacerla yo. Con la incorporación de otro heavy como es Blaze, menos todavía. Pero después de muchas negociaciones con nuestro querido espartano, creo que ya estoy en posición para atacar a los Maiden.

lunes, 29 de abril de 2013

La batalla del pelmazo: Satriani vs Vai vs Malmsteen


Dejemos una cosa clara. Estos tres ases del Shred, maravillosos guitarristas todos ellos, tienen un dominio del instrumento increíble, al que jamás podré aspirar. Técnica desbordante, velocidad, destreza, son maestros de las seis cuerdas…

Pero me aburren.

Por tanto, van a ser enfrentados en un duelo (ensayístico) a muerte, a ver quién me aburre más. Asumo que seré violado, mutilado y destripado, no necesariamente en ese orden, por legiones de guitarristas furiosos por escribir este artículo. Sin embargo, procedamos.

sábado, 27 de abril de 2013

Pequeña Serenata Nocturna, W. A. Mozart



Ha pasado una semana desde que subí mi primera entrada a este blog y no ha tardado mucho tiempo en llamar a mi puerta la necesidad de publicar otra vez. Si os gustó la Zarabanda de Händel, hoy tenemos ante nosotros una obra que habréis tarareado, escuchado y fantaseado hasta en la sopa. Es lo que tiene la música de Mozart, el compositor más grande (en mi humilde opinión) de todos los tiempos. Junto a Hadyn, se convirtió en el gran exponente del Clasicismo, el periodo musical que sucedió al Barroco, donde la inventiva y la elegancia se daban la mano. Genio y figura, con más de 600 obras escritas en una vida demasiado corta (35 años), ha dejado un legado musical difícilmente superable, y muchas de sus piezas han cambiado por completo la historia de la música. Me estoy reservando para hacer un análisis de su inmortal Réquiem, pero tranquilos, que todo llegará. Algo de tal calibre se merece la mejor crítica y descripción posibles, y eso requiere un tiempo que mi doble grado no me permite. Mientras tanto, nos podemos deleitar con su Pequeña Serenata Nocturna o Serenata nº 13, obra que, si bien no ha marcado un punto de inflexión en el Clasicismo, sí que ha alcanzado una notable fama y singularidad y se ha convertido en una de las famosas de Mozart, sin estar ni mucho menos entre las mejores de su repertorio, gracias al inmortal estribillo de su primer movimiento. Vamos a echarle un vistazo.