viernes, 6 de julio de 2012

Pink Floyd - The Dark Side of the Moon (1973)


Nos ha sido notificada la ausencia de una crítica del épico, magnánimo y fabuloso "The Dark Side of The Moon", de la banda progresiva más importante de todos los tiempos, Pink Floyd. Lógicamente, este blog está hecho para satisfacer a los lectores, y siendo un álbum tan destacado como este, he tenido que acudir raudo al rescate.

Pink Floyd era ciertamente una banda reverenciada antes de 1973, aunque para algunos que no sean demasiado fans sea bastante difícil nombrar un solo disco de esa etapa. Probablemente haya dos que destaquen por encima del resto: "The Piper at the Gates of Dawn", su debut psicodélico-espacial con el mítico Syd Barrett, y "Meddle" en el 71.

Sin embargo, Gilmour, Waters, Wright y Mason tenían en el bolsillo nada menos que cuatro discos consecutivos que se cuentan entre los mejores de la historia del rock, empezando por este "Dark Side" y siguiendo por el "Wish You Were Here", "Animals", y por último el monstruoso "The Wall".

Lo que hizo que el "Dark Side of the Moon" sea, aunque parezca mentira, el segundo álbum más vendido de todos los tiempos, es que pese a que el rock progresivo esté caracterizado por su inaccesibilidad, en este caso es todo lo contrario. No es excesivamente complejo, no hay florituras, aunque con el talento de los cuatro miembros de la banda, se lo podrían haber permitido.

Pero si hay algo que define este disco, es su consistencia. Pese a no ser del todo un álbum conceptual (se supone que "refleja" distintas etapas de la vida humana, por lo que el concepto en sí es algo vago), tiene una cohesión interna excepcional, un sonido propio. No hay ninguna obra, ni de Pink Floyd, ni de cualquier otra banda, que transmita las mismas vibraciones que se consiguen aquí. Tiene que ser considerado como un todo, porque los temas se entrelazan perfectamente unos con otros, aunque algunas canciones siguen siendo maravillosas cogidas individualmente.

Durante todo el álbum se nos expone a diversos efectos (latidos, cajas registradoras, relojes...) y a pequeños fragmentos hablados. Así, de hecho, comienza el álbum, con "Speak to Me/Breathe", que ya deja claro el tono del álbum, con un sonido similar al que tendrán canciones posteriores. "On the Run" es una pieza algo más extraña, puramente electrónica, con el teclado dominando durante sus tres minutos y creando una atmósfera siniestra que debió resultar bastante novedosa en su día.

Cuando "On the Run" explota, literalmente, comienza lo que podemos describir como el núcleo del álbum: cuatro canciones juntas que se cuentan entre las mejores de la banda, que es mucho decir. Los mencionados relojes nos introducen a la maravillosa "Time", donde el grupo hace un trabajo totalmente perfecto. David Gilmour ofrece uno de sus mejores solos, y no son pocos, y la letra de Waters es una de las mejores de todos los tiempos: "the sun is the same/in a relative way/but you're older/shorter of breath/and one day closer to death". Esto encaja de nuevo con un breve "reprise" de "Breathe", que da paso al piano de Wright.

Lo que sucede es nada menos que "The Great Gig in the Sky", donde ese piano y la steel guitar de Gilmour complementan la increíble aportación vocal de Clare Torry. No hay letra alguna, simplemente Torry desgañitándose y suscitando más emociones en tres minutos que muchas otras divas en todas sus carreras. No se ha vuelto a saber mucho más de ella, pero ha dejado una interpretación para la historia.

El mítico riff de bajo de "Money", con las cajas registradoras de fondo, sigue siendo lo que mucha gente asocia con Pink Floyd. Otra vez los solos de Gilmour vuelven a destacar, aunque todos hacen un trabajo extraordinario, especialmente Nick Mason a la batería y el saxofonista Dick Parry. Es merecidamente uno de los clásicos de la historia del rock.

La que se suele olvidar de este álbum, de una forma tremendamente injusta, es "Us and Them". Tal vez el crescendo que se produce en el estribillo ("Forward he cried from the rear/and the front rank died...", en el caso del primero) sea uno de los momentos más emocionantes de la historia del rock. Totalmente épico, posiblemente el momento álgido del álbum, y el cierre de esa serie de cuatro canciones que suponen el centro de "The Dark Side of the Moon".

Lógicamente, la cosa no acaba aquí. Wright y su sintetizador abren "Any Colour You Like", al estilo más progresivo del grupo, casi a lo Rick Wakeman. Luego toma el relevo la burbujeante guitarra de Gilmour, que llena el resto de este instrumental.

El sonido clásico del álbum se recupera con "Brain Damage", cuya temática recuerda a lo que harían seis años después con "The Wall" y que se supone está basada en Syd Barrett, lo que también la relaciona con el "Wish You Were Here". Su unión con "Eclipse" forma una suite perfecta con la que el álbum se cierra. Como ya he mencionado, si las sacamos de contexto, no tienen demasiado de especial, pero después de cuarenta minutos Pink Floyd ha creado un ambiente en el que estas dos canciones son absolutamente lo que necesitamos escuchar.

Eso es todo. No hay nada más que decir. Es el álbum de rock progresivo definitivo: si bien no es una muestra representativa de lo que es el género, si que constituye la mayor obra maestra que ninguna banda relacionada a él pudo lograr.

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LO MEJOR: Las cuatro canciones centrales: "Time", "The Great Gig in the Sky", "Money" y, sobre todo, "Us and Them".

LO PEOR: No podría destacar nada malo. No es mi disco preferido, pero tampoco tengo razones de peso para decirlo.

VALORACIÓN: ***** - Escucha obligada

NOTA ACTUALIZADA 2017: 28/30
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VÍDEOS:

El disco entero en YouTube. Para que nos vamos a andar con tonterías.

Quixote

4 comentarios:

  1. ¿Sólo un 8.75? Bueno, opiniones hay como personas.

    Y el making off del disco:

    http://www.youtube.com/watch?v=GLqkwGfwajs&list=FLroe7Q-alqOb7ATs7ifDYSg&index=1&feature=plpp_video

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  2. Qué tolerante. Es una pena que quede poca gente así en Internet xD. La valoración es algo más personal: es evidente que este disco es un hito de la música popular, y que es más relevante que muchos otros; la cosa es que hay discos menos importantes que me gustan más. Si tuviera en cuenta otros factores, sería muy difícil que este disco no tuviera un 9.5 o un 10.

    Voy a ver el making-off. La verdad es que el trabajo que hizo Alan Parsons fue fantático.

    Gracias por comentar ;-)

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  3. Tanto este como el "The Wall" me parecen dos discazos de Pink Floyd (aunque prefiero el primero) insuperables. Y ciertamente, el trabajo de Parsons fue increíble, probablemente sea el mejor técnico de sonido que ha conocido la industria en el último siglo (y como músico tampoco lo hacía mal).

    Por otra parte, siempre recordaré a Jack Black en School Of Rock elogiando las maravillas del solo vocal de Clare en "The Great Gig in the Sky". Es una escena fantástica xD

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  4. Gran escena: "Para Blondie: Blondie" xD

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