Si nos imaginamos al tipo de persona que diría, sin un rastro de sarcasmo en sus palabras, que "la música de hoy en día es una mierda, son sólo voces con mogollón de efectos y las escribe un ordenador", pensaremos en posiblemente un hombre, de una edad de entre 20 y 250 años, con barba descuidada y tal vez una camiseta de los Red Hot Chili Peppers, la del asterisco rojo seguramente (que se ha vendido mejor que cualquiera de sus últimos discos, estoy convencido). Esta persona, que está por todas partes en Internet y en la vida real, al parecer ha descubierto un secreto que las multinacionales musicales del mundo han intentado ocultar durante generaciones, y es que las inteligencias artificiales son ya capaces de reemplazar a un ser humano y engañar a millones de incautos. Casualmente, si sustituyéramos a esta persona por un ordenador (un Commodore 64 bastaría), nadie se daría cuenta tampoco.
Y no nos equivoquemos: el rock ha muerto. C'est fini. Kaputt. Etcétera, etcétera. El argumento con el que algunos soñadores contestarían es que "noooo, no ha muerto, sigue por ahí lo que pasa es que está ESCONDIDO". A lo que yo digo que muy bien, pero también hay gente haciendo rockabilly, doo-wop o música juglaresca con virtualmente la misma repercusión, y considero esos tres géneros igual de difuntos.
Esta iba a ser mi tesis doctoral pero he decidido publicarla aquí porque merece ser leída por las muchedumbres.
Teseo era un guerrero ateniense, cuando lo de ser guerrero era una salida profesional viable porque había minotauros que matar, entre otras cosas. Dada la naturaleza de los dioses olímpicos, tan propensos a inmiscuirse en los asuntos humanos, sus aventuras se veían a menudo obstaculizadas por la intervención de un Zeus irascible o un Poseidón pasado de rosca.
Esto hacía que el barco de Teseo, una obra de ingeniería intachable de varios kilómetros de eslora para almacenar las cabezas de todas las bestias a las que extinguía él sólo, necesitara de más de una sesión de chapa y pintura de vez en cuando. Si el dios del trueno ocasionaba una tormenta que llevaba a la nave contra las rocas, había que arreglar el estropicio. Por eso Teseo era poseedor del carnet VIP de varios astilleros de las costas griegas, que le hacían descuento y le venía muy bien. Los dioses seguirían siendo responsables de calamidades hasta la llegada del cristianismo, cuando se decidió que el Todopoderoso sería el causante únicamente de todo lo bueno del mundo, siendo lo malo culpa de aquellas personas que o bien viven en pecado o bien no rezan lo suficiente. Pero me desvío del tema.
Vuelve el podcast, o no. Esta es la segunda entrega del re-redux, que técnicamente se grabó primero pero bueno, a quién le importa.
Hoy hablamos de Pedro Sánchez, del tikka masala, de Pío Moa, de los tuertos, de la cronología de los galanes del pop latino, Ronald McDonald, la censura, el clima de Quebec, la verdadera historia de Antón Martín, Informe Semanal, el LARIATOOOO, los tiros sobre la bocina, y ofendemos a nuestros seguidores y amigos como de costumbre.
1. Mogwai - Yes! I Am a Long Way From Home
2. No Me Pises Que Llevo Chanclas - Mi Torero Tiene Gafas
3. Harmonium - Vert
4. Jean-Michel Jarre - The Last Rumba
5. Acid Black Cherry - Jigsaw
6. Pearl Jam - Black
Los años ochenta, pese a ser hoy en día una década denostada, podrían considerarse la edad de oro del pop español, y así nos lo intentan hacer creer incontables recopilatorios. La influencia del pop británico, y más concretamente la new wave, llegó a tiempo para dar luz a un sinfín de grupos, muchos de ellos malísimos. Los que aquí se enumeran se salvan de la criba, en cualquier caso.
La selección ha sido relativamente democrática entre los caciques rockritiqueros habituales, aunque el proceso ha sido diferente: se usó un sistema de torneo, lo que implica que algunos grupos indispensables se hayan quedado fuera de la lista. Poca gente diría que Mecano no merecería aparecer aquí, pero por desgracia tuvieron que pelear con Radio Futura. Los Secretos y Golpes Bajos tuvieron mala suerte con La Unión y El Último de la Fila en la primera ronda. En resumidas cuentas, la lista no es precisa ni perfecta, ni pretende serlo. Pero seguro que hay alguien en el mundo que elegiría a los siguientes ocho, en este orden. Quejas a esa persona, por favor.
*Consideramos Movida al pop español de los ochenta, no se me pongan tiquismiquis.
HEMOS VUELTO. Nuestro enésimo retorno, como si nos tratáramos de… No sé. De Yuri Gagarin. Porque sí. El caso es que como a los artículos de crítica la gente les termina por hacer menos caso que a quienes piden el Nobel para Luis Alberto de Cuenca, pues nos hemos decidido a hacer una batalla, que igual tampoco atiende nadie, pero que es más entretenida. Íbamos a contar con Adri, pero es un tránsfuga descarado y no ha venido. Para futuras referencias.
En este primer enfrentamiento, salió al azar el nombre de los Eagles… O de Crosby Stills, Nash & Young, no estoy seguro. Total, uno de esos nombres al azar, y los otros dos seleccionados también un poco a la buena de Kropotkin y Proudhon entre gente que compartiera estilo con ellos. Disfrutadlo, pero rápido, que si lo dejáis mucho tiempo pendiente le sale moho, como al pan de molde.