lunes, 14 de diciembre de 2015

Lo mejor de 2015, según Quixote

Este es el cuarto año, ¡CUARTO!, que hago mi tradicional lista de mejores canciones del año. 2015 ha sido un año excepcionalmente bueno, así que esta lista de VEINTE canciones ha llevado más trabajo del habitual. Mucho quebradero de cabeza y docenas de canciones que han quedado fuera.

Como homenaje a las canciones que han quedado fuera, he decidido repasar antes de nada las canciones que quedaron fuera en las entregas anteriores, porque siempre he querido hacerlo y me parece apropiado ahora que mi perspectiva es mejor.


2012-14: Un vistazo rápido


2012:

CHVRCHES - The Mother We Share: el omnipresente segundo single de la banda sigue siendo el mejor que han sacado hasta la fecha. 

Die Antwoord - I Fink U Freeky: los espeluznantes sudafricanos se sacan de la manga una canción que es casi imposible no odiar, hasta que Ninja básicamente aparece y lo cambia todo. Yolandi es adorablemente terrorífica.

Frank Ocean - Pyramids: como toda canción neo-soul de diez minutos con temática egipcia, es especial. Es bailable, funky, sedosa y épica.

Grimes - Genesis: Visions será recordado como una obra maestra, y aunque "Genesis" no es su mejor canción, el estribillo como de patio de colegio es absolutamente inolvidable.

Grimes - Oblivion: La mejor canción de 2012 por muchas leguas. Devastadora, pegadiza, emocionante.


2013:

CHVRCHES - Gun: No quiero hablar mucho de CHVRCHES, pero nadie hace de forma tan regular música pop que me llega al corasón latino como ellos.

Disclosure ft. AlunaGeorge - White Noise: Parece una canción diseñada para un desfile de modelos de lencería. Eso es bueno, creo.

Drake - Hold On We're Going Home: el canadiense se ha erigido en uno de los talentos más respetados del panorama, pero no creo que supere esto por muchos mixtapes y colaboraciones que saque.

Editors - A Ton of Love: La gente odia a los nuevos Editors casi unánimemente, pero una canción que imita de forma tan perfecta a Echo & the Bunnymen es un plus para mí.

Haim - If I Could Change Your Mind: a medio camino entre las Bangles y Taylor Swift, estas tres hermanas se marcaron un debut bastante notable con canciones pegajosas como esta.

Kanye West - Black Skinhead: El título promete agresividad y eso es exactamente lo que esta canción ofrece. Mención especial a ese terrible verso "I'll keep it 300 / Like the romans".

Lorde - Team: Incluí el "Royals" en su día, y ahora no es que me arrepienta, pero preferiría haber elegido esto. Sin ser tan himno, es más potente y emocionante. Cacho de estribillo.

M83 ft. Susanne Sundfør - Oblivion: La voz aniñada de Sundfør es uno de los sonidos de mi 2015, así que no haberlo descubierto hace dos años me reconcome. No sé como será la película pero esto es una maravilla.

The Naked and Famous - Hearts Like Ours: El espíritu de CHVRCHES a través de una banda kiwi que de hecho lleva bastante más tiempo que los escoceses por ahí. Poderosa.

SOPHIE - Bipp: Bip bip-bibip-bip. 2013 fue el año en que PC Music decidió convertirse en la cuna del pop sin preguntar a nadie. Cada nuevo lanzamiento es un acontecimiento. Acompáñese de gominolas a cascoporro.

Susanne Sundfør - White Foxes: La noruega sorprende, esta vez en solitario. Barroquismo electropop escandinavo que, por supuesto, está por encima musicalmente de cualquier equivalente anglosajón. Que sería del pop sin los nórdicos.


2014: 

Alvvays - Next of Kin: 2014 no fue tan excelente, pero como canción indie veraniega "Next of Kin" no tiene parangón. Para escuchar en un coche descapotable al lado de la playa.

Hannah Diamond - Every Night: Diamond es una de las (pocas) caras visibles de PC Music, el colectivo misterioso que se dedica a crear chucherías musicales. No sé distinguir realidad de ficción en lo que se refiere a los londinenses, pero si sé que esto es una maldita droga.

The Twilight Sad - I Could Give You All That You Don't Want: Lo primero que pensé cuando escuché a los Twilight Sad fue "qué le pasa a este tipo en la boca". Pero resulta que es escocés. Una vez superé eso fue la dosis post-punk que necesitaba.

En fin, echando la vista atrás y analizando los resultados, podemos apreciar que:
  1. 2013 tuvo la cosecha del milenio... solo comparable con la de 2015.
  2. Me gusta CHVRCHES. Sin adelantar acontecimientos, son la única banda que, si me pusiera a hacer listas ahora mismo, estarían presentes en cada año. Casi nada.
  3. Hindsight is 20/20. Con esta perspectiva las listas cambiarían básicamente de pe a pa, lo que significa que la que sigue es prácticamente igual de inacabada e inútil.
  4. De diecinueve canciones, trece (y media con Die Antwoord) están interpretadas por mujeres (o bueno, lo de SOPHIE es discutible porque la voz es femenina pero no tengo ni idea de quién lo canta). Las cosas han cambiado mucho y lo que queda.
Sabiendo esto, y sin más dilación, me dispongo a listar las VEINTE (jajajajajaja, como que alguien ha llegado hasta aquí tras la introducción) canciones de 2015 que más me han gustado hasta ahora. Habrá muchos cambios en el futuro, pero me da igual.

20. CHVRCHES - Playing Dead


Vamos a ver. CHVRCHES saben hacer más o menos una canción, en total. "Every Open Eye" ha traído a relucir aproximadamente cero ideas nuevas con respecto al debut. Ni que decir tiene que es, obviamente, mi disco preferido del año.

Cojo "Playing Dead" como podría coger "Empty Threat" o el single principal, "Leave a Trace". La he elegido porque quizá sea la que es más uniformemente chachi piruli. No es tan alegre como las otras dos, porque usan acordes menores y todo. Es más fácil de recordar, por lo tanto.

No sé cual será el siguiente paso del grupo, pero por mí, virgencita que se queden donde están.

19. Beck - Dreams


Beck ha tenido un año fantástico. Ha dejado de serrrr un perdedorrrrr para ganar el Grammy a mejor álbum (previa cuasi-intervención de Kanye West) por Morning Phase, y luego sorprendió con este tema tan funky y que, de hecho, suena tan poco a Beck.

No es que no me guste el señor Hansen, pero yo firmaría por que todas sus canciones fueran así de adictivas.

18. Chromatics - I Can Never Be Myself When You're Around


Espero que esta moda de vuelta a los ochenta que se está ya perpetuando no acabe nunca, porque hay temazos debajo de cada piedra. Un poquito de italo-disco, de synthpop, the post-punk, azúcar, especias, muchas cosas bonitas y voilà.

El ritmo es una avalancha imparable, acompañado de la voz ausente de Ruth Radelet, fría como el hielo. Bailable y oscuro es una combinación que nunca falla.

17. The Weeknd - Can't Feel My Face


Me río, porque en Blogspot hay un menú para cambiar el tamaño de la letra y el tamaño máximo viene indicado por las palabras "LA MÁS GRANDE", y eso me hace pensar inevitablemente en Rocío Jurado.

En otros asuntos, The Weeknd. Qué pelo tan estrafalario, y qué falsete. Los poco avezados podrían confundirlo con un Bruno Mars de segunda fila, pero el colega viene pisando fuerte desde hace años, y ahora por fin ha saltado a lo que viene siendo el mainstream, para alegría (o todo lo contrario) de sus seguidores. No perder de vista.

16. Lyel - Waterproof


Quizá la canción más desconocida de la lista, aunque no tiene mucho chiste. Ochentas, ochentas y más ochentas. Pop quizá hasta ñoño, pero efectivo. Me recuerda un poco a la Lauper, y todo. Una canción bien construida, pegadiza y con buen rollo.

15. Kendrick Lamar - King Kunta


Se podrían escribir libros, ensayos, tesis doctorales sobre K-Dot y su To Pimp a Butterfly que es el disco del año con bastante diferencia. Y de los últimos cinco, si te pones. Aunque "The Blacker the Berry" tiene el contenido social y "i" tiene la diversión, "King Kunta" tiene TO'L FLOW, que dicen los chavales.

Lamar está haciendo mucho por llevarse la bandera del hip hop a la costa oeste, y Nueva York está a verlas venir. Lo bueno del hip hop es que tus raperos favoritos siempre andan por ahí haciendo cosas y no hay mes en los que no puedas escuchar una colaboración suya. En el caso de Lamar, con Taylor Swift. ¡Son todo ventajas!

14. LA Priest - Oino


Este tema es ooooootro ejemplo más de synthpop indie retro funky monacal. O algo. Hay poquito que mencionar porque el hombre es bastante desconocido y la canción es fantástica sin hacer ningún alarde de frivolidad. Quizá sea interesante mencionar que de todas las canciones de la lista, esta sería la que más fácil sería de creer que fue lanzada en 1982. Que es una ventaja, claro.

13. Frank Ocean - At Your Best (You Are Love)


Esta canción, y la siguiente, fueron las primeras de esta lista que escuché en todo el año, allá por enero, y dice mucho de su calidad el hecho de que se hayan mantenido tantos meses en la cúspide. Esta versión de Aaliyah convierte a la senusual y volupatuosa original en un vehículo para la fragilidad de Ocean, que hace una interpretación francamente espectacular.

Muchos esperaban que el sucesor de Channel Orange llegara este año después del lanzamiento de este tema, pero no ha podido ser. Habrá que esperar para ver qué más tiene Ocean en la recámara.

12. Diet Cig - Scene Sick



Una canción que dura menos de dos minutos, en los cuales da tiempo a muchas cosas. Bailar y saltar, principalmente. Es simplona, claro está, pero también muy divertida. Y como es tan corta, la puedes poner una vez y otra y seguir brincando cual liebre. 

11. Courtney Barnett - Pedestrian At Best


La australiana lo está petando fuerte, con sus letras cargadas de ironía y autocrítica y una actitud punk que se agradece en esta lista tan moñas. Es raro que una canción tan pegadiza tenga una parte vocal tan inexpresiva, pero es parte de su encanto. Perfecta para gritar y destrozar habitaciones, o también para leer las letras y sonreír un poco.

Si Barnett consigue cimentar su puesto en la cresta de la ola podemos estar frente al nacimiento de algo bastante gordo, así que habrá que estar atentos.

10. Brandon Flowers - Can't Deny My Love


El de los Killers, ese mismo. El fuerte de la banda de Nevada siempre han sido los estribillos, y madre mía, esta canción al respecto va más que sobrada. Preparaos para estar "not gonna, not gonna deny, no you're not gonna, not gonna deny my love" durante semanas. 

Una canción tan fastuosa y épica, y al mismo tiempo tan poco cool, que es fácil para mí ponerla en la inauguración del top ten.

9. Purity Ring - Begin Again


Claves para el éxito en 2015: electropop con voces femeninas aniñadas y... ya está, en el fondo. Cierto es que Purity Ring dan un poco más de mal rollo que el resto de sus congéneres. 

Esos acordes tan techno son una genialidad, y el sonido es bastante menos anticuado que el de otros (esa batería de las estrofas es casi trap por no decir "burlá"), lo que les sitúa en un nivel distinto. Magnífica, en cualquier caso.

8. David Hasselhoff - True Survivor


Si el videoclip no tuviera música alguna, seguiría estando en el top ten porque madre mía qué maldita locura. Kung Fury es una fiesta de dinosaurios, artes marciales, nazis, dioses nórdicos y robots de media hora que merece la pena ver, especialmente con amigos.

El caso es que tiene música, y la música es el perfecto complemento a toda esa ridiculez. Es prácticamente una parodia de la década de los ochenta con solo de keytar incluido, cantada por el mismísimo Hoff. Quizá sea la que más veces he escuchado de la lista, y me sigue dando subidón cada vez que suena. 

7. Disclosure ft. Lorde - Magnets


El nuevo disco de Disclosure, por lo visto, ha sido muy decepcionante. Tendría que escucharlo para emitir mi juicio, pero "Magnets" está al nivel de "White Noise" en cuanto a calidad. Quizá sea mi canción preferida de Ella hasta el momento, lo cual no es moco de pavo: si saca una canción al año (el pasado fue "Yellow Flicker Beat", número dos en mi lista) y es así de buena, nadie se va a quejar.

Esta vez se junta con el dúo británico para cantar una canción de amoríos, traición, y asesinato premeditado (si el vídeo tiene algo que ver con el contenido). El estribillo es de lo más simple y perfecto que hay, metiéndose sutilmente bajo tu piel. En síntesis: enchufa.

6. Tame Impala - Eventually



Tame Impala era un grupo post-psicodélico al que todo el mundo adoraba porque les recordaba a los Beatles. Todo eso ha cambiado en 2015 donde, como todos los demás, han adoptado los sintetizadores como santo y seña. Pero no han dejado de ser Tame Impala.

"Eventually" es una canción conmovedora, una power ballad del siglo XXI. Cada "eventually" pone los pelos de punta. "Let It Happen" hubiera sido otra elección perfectamente válida, pero esta me tocó mucho más la fibra.

5. Toro y Moi - Buffalo


Toro y Moi tiene un poco de Ariel Pink, en el sentido de que lo que hace suena varias décadas atrasado. "Buffalo" no es una excepción: pertenece a otra época. Una época mejor, posiblemente

Está más pulido que cualquier cosa de Pink, y es más funky. Es una corriente maravillosa, esta del cantautor retro, que no hace más que regalarnos joyas. Otra buenísima opción hubiera sido "Run Baby Run" del propio Toro y Moi, que es como "Pavement meets The Raspberries" y es absolutamente increíble. Más que merecido top 5.

4. Grimes - REALiTi (Demo)


Lo de Grimes este año ha sido muy fuerte. Tras juguetear con el dance comercial (y recibir reprimendas por ello), y afirmar que había descartado un disco entero a la mitad del cual "REALiTi" era lo único que se había salvado, decidió sorprender a todo el mundo con Art Angels, un discazo que, sin llegar a las alturas de Visions, tiene mayor regularidad.

Pese a que el disco contiene una versión revisada de este tema, la demo que lanzó meses antes es más íntima, más madura, y mejor. Quizá no encaje tanto en un disco tan intencionalmente excéntrico, por lo que agradecemos la posibilidad de elegir.

3. Natalie Prass - My Baby Don't Understand Me


Los álbumes de rupturas, como no, son tan terribles personalmente como maravillosos artísticamente, y para Natalie Prass no fue una excepción. La dulce voz de Prass es perfecta para esta canción tan personal y emotiva.

Hay flautas, hay guitarras, es todo bucólico y estremecedor: especialmente ese puente. "Our love is a long goodbye/waiting on the train" es quizá el momento más "carne de gallina" del año. La canción crece y crece y nunca se agota. Perfecta.

2. Carly Rae Jepsen - Run Away With Me


¿Os acordáis de cuando casi pido perdón por dar una buena nota a Taylor Swift? Mentía. No hay nada por lo que pedir perdón. El buen pop puede venir de cualquier sitio, ya sea Tay Tay o la niña mona del "Call Me Maybe", que es quien nos ocupa.

"Run Away With Me" es emocionante como lo es el disco del que proviene, porque confirma que nunca hay que perder la esperanza, y esto es algo que representa 2015. Bieber es potable, Miley hace pop psicodélico y Katy Perry hace la mejor actuación de la Superbowl en años. Ellos no son el problema. Habrá que esperar cosas buenas del mainstream. Si lo de Adele se pasa pronto, que esperemos que sí, 2016 promete.

1. Susanne Sundfør - Delirious


Lo peor de esta chica es que su apellido tiene un carácter que no está en mi teclado, así que tengo que copiar y pegar. Por lo demás, todo bueno. "Delirious" podría haber sido el mejor tema Bond de la historia si los imbéciles de Hollywood no hubieran decidido que el sosainas de Sam Smith vendería más. Seamos serios, es perfecta para el papel, efectos de metralleta incluídos, imperfecta y frágil como el Bond de Daniel Craig.

Musicalmente, como todo pop nórdico, es superior. Es atrevida y opulenta, compleja, barroca, y muy dramática. Cuerdas, sintetizadores, armonías entretejidas... y esa voz tan impresionante: nada es suficiente. La he escuchado mucho, y estoy empezando a notarlo porque no guarda la misma fuerza tras mil repeticiones, pero qué demonios, es una justísima vencedora y un magnífico descubrimiento.

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