Vosotros lo pedisteis. "¡Queremos bazofia", asegurabais. Y yo os escucho. Espero que tras el trauma que os voy a provocar a continuación, pidáis clemencia y supliquéis que jamás volvamos a criticar tales esperpentos como el que hoy nos ocupa.
Porque Telecinco, en su magnánima repugnancia, sacó tres, sí, TRES, "artistas" al mundo a través de su superexitazo "Los Serrano", una serie que en el fondo no estaba mal. Pero, después de que Fran Perea obnubilara al mundo con una inexpresividad digna de Kevin Costner puesto de Valium, y de que El Sueño de Morfeo acabara por ser demasiado fiel a su nombre, los ejecutivos decidieron que España necesitaba algo mucho más grande que todo eso: atraer al público juvenil.