lunes, 1 de julio de 2013

Anochecer en Waterloo: Disco vs. Punk

Los finales de los setenta fueron una de las épocas más influyentes en la historia de la música popular, ya que se comenzaron a gestar dos de los géneros que se convirtieron en claves para las generaciones anteriores. Estoy hablando de la música disco y la música punk: estilos completamente opuestos en todos los sentidos. ¿O no?



ORÍGENES

Disco



Antes de que os pongáis a decir que el disco no tiene nada que hacer con el punk, que es un género menor para gente con gafas de sol con forma de estrella y pelo a lo afro, quiero decir que hay pocas cosas ahora mismo, directa o indirectamente, que no beban de este estilo de música. No es santo de mi devoción, pero no por ello hay que quitarle mérito.

La música disco viene del funk de maestros como James Brown o Sly & the Family Stone, que a su vez estaban curtiditos en el soul más psicodélico (la etapa de finales de los sesenta de The Temptations, Isaac Hayes o Curtis Mayfield). Música básicamente de baile, pero con un toque bastante hippy (sobre todo en el caso de los últimos, que de hecho tocaron en Woodstock).

Durante la década de los setenta, el funk se convirtió en la música afroamericana por excelencia, y George Clinton en su gran abanderado, como líder de Parliament/Funkadelic (que son dos bandas distintas, la primera más alucinógeno-espacial y la segunda más rockera, con la increíble guitarra de Eddie Hazel). Estos géneros, junto con el soul más clásico y pulido de gente como The O'Jays, acabaron convergiendo en la música disco tal y como la conocemos.

Punk


Hablar de los orígenes del punk es hablar de dos bandas: The Stooges y The Velvet Underground. Los conjuntos de Iggy Pop y Lou Reed, apoyados en el rock garajero que surge a mediados de los sesenta (grupos como The Kingsmen, The Monks, o The Sonics, o incluso The Kinks), dan lugar al llamado "proto-punk" y a una escena más oscura dentro del plano del rock. También la banda de Detroit MC5 se dedica a conseguir que todo Estados Unidos se lleve las manos a la cabeza con su "Kick Out the Jams".

A mediados de los setenta, sin embargo, ambas bandas dejaron de existir: Reed se pasó al glam y jugó con el noise en ese bodrio que es "Metal Machine Music", John Cale buscó un pop elaborado y Iggy Pop decidió adoptar la droga como profesión principal, hasta que David Bowie (que había colaborado con casi todo el mundo), decidió (no sin antes consumir cantidades ingentes de cocaína) rehabilitarse con él.

Mientras tanto, New York Dolls se encargaron de fusionar el glam y el punk de estos pioneros y revolucionar a un país entero con su atrevida música, los Modern Lovers de Jonathan Richman siguieron la vereda de los Velvet más crudos y Patti Smith se convirtió en la poetisa de este nuevo género con su vital "Horses".

DESARROLLO

1973 es un año clave, ya que se puede considerar que aquí tanto disco como punk están ya listos para salir a la luz. New York Dolls sacaron su debut y su apariencia de rebeldes travestidos atrajo bastante a la juventud, aunque el disco resultó un considerable fracaso comercial. Por otro lado, algunos de los artistas más exitosos de la música disco, como KC & the Sunshine Band o Barry White (como parte de la Love Unlimited Orchestra), empezaron a sacar sus primeros trabajos por esos meses.

Mientras que el punk se desarrolla en los sótanos, sin que casi nadie se entere hasta que hagan aparición los Ramones, el disco comienza a eclosionar con artistas tan reconocibles como The Bee Gees (especialmente gracias a la salida de la película "Fiebre del Sábado Noche" de 1977), Gloria Gaynor y, sobre todo, Donna Summer. Aunque muchos, con toda razón, intentamos evitar horteradas del calibre de un "Stayin' Alive", las colaboraciones de Summer con Moroder, esos megasingles obscenos de cuarto de hora, son realmente obras muy a tener en cuenta.



El disco se lleva los éxitos, con esas percusiones insistentes y esas cursis cuerdas, pero el punk explota y revolucina la escena. The Dictators empiezan el juego en 1975, y al año siguiente los Ramones marcan catorce goles con su disco de debut. Sí, todas las canciones suenan prácticamente igual, pero era un sonido nunca visto. Tres acordes y la verdad.

Todo esto (o casi todo) había sido cosa de Estados Unidos hasta ahora, pero pronto entra a competir Gran Bretaña. Y vaya armamento: tenemos la rebeldía insuperable de Sex Pistols y The Damned, la inteligencia de The Clash, el pegadizo pop de Buzzcocks o The Undertones, las innovaciones de The Stranglers, la fuerza femenina de The Slits o X-Ray Spex... Canela en rama.

Estados Unidos decide cambiar todas las reglas y, alrededor del bar (ruinoso) CBGB's del Bowery de Nueva York, y del Max's Kansas City, crear todo un colectivo punk.


Talking Heads. Suicide. Television. Blondie... Más todos los que no estaban aquí, como Devo, Pere Ubu, y la oleada post-punk (y su primo el rock gótico) británica: Joy Division, The Cure, Siouxsie, Gang of Four, Wire, The Fall. Muchos nombres, demasiados.

Por otra parte, el disco estaba fusionándose con sorprendente facilidad con otros estilos, ya fuera el rock sinfónico de la ELO (las cuerdas horteras ya venían de serie), el pop europeo de ABBA o... eso ya lo cuento después.

El caso es que surgen dos hombrecillos que vuelven a ponerlo todo patas arriba, dos señores llamados Bernard Edwards y Nile Rodgers (el guitarrista tan guay del vídeo de "Get Lucky" de Daft Punk, porque está en todo). Primero con Chic y luego con un calco de Chic llamado Sister Sledge, lo cambian todo y de paso ponen todo lo necesario para que se invente el hip-hop. Su "Good Times", en concreto, es el pilar de todo el género: es el riff principal del famoso "Rapper's Delight", base de los primeros experimentos con el turntablism y el mash-up de Grandmaster Flash y... sí, Queen pilló un poquito prestado ese bajo para "Another One Bites the Dust".

¿Y DESPUÉS QUÉ?

La música disco fue asesinada, el día 12 de julio de 1979 en Chicago, Illinois. En uno de los momentos más estúpidos de la historia de la música, el locutor de radio Steve Dahl y el promotor de béisbol Bill Veeck deciden que la gente que odie la música disco puede asistir cuasigratis a un partido entre los White Sox y los Detroit Tigers si lleva un álbum de este género para quemarlo en una fogata tremenda en un descanso.


Acabaron invadiendo el campo 5000 personas perjudicadas, y todo se convirtió en un caos. Al final, pese a que la música disco siguió presente, su éxito se vio muy reducido al llegar los ochenta. ¿Quién acabó acogiéndola en su seno, pese a todo? Pues el punk.

Los lazos entre el punk y la música disco (o el funk) son extremadamente estrechos, aunque pueda parecer lo contrario. Blondie, desde el principio, se aprovechó de ello con "Heart of Glass" y con el primer número uno del rap, "Rapture". David Byrne, de Talking Heads, colabora en un proyecto llamado Dinosaur con el artista avant-garde Arthur Russell, del que surge el tema "Kiss Me Again", que es una epopeya discotequera de 13 minutos... y luego, con su banda habitual, grabaría el muy funky "Remain in Light".

La cosa no acaba aquí, ni mucho menos. The Clash jugó con él en "The Magnificent Seven" y "This is Radio Clash". Pero alguien tendría "integridad", alguien se aferraría al punk. Los Sex Pistols, por ejemplo, ¿no? Hombre, teniendo en cuenta que sacaron un solo disco, sí. Pero si los separamos, igual son los que más han participado en la fusión.

Tenemos a Johnny Rotten/John Lydon creando Public Image... y lanzar en 1984 "This is What You Want... This Is What You Get", que tiene ejemplos a espuertas de esta mezcla punk-disco. Y a Malcolm McLaren, el cerebro de la banda, lanzándose de cabeza al electro que tan cerca está del hip hop de la vieja escuela que tan cerca está de la música disco.


Los Ramones se salvan (aunque eran fans de girl-groups como The Supremes, y Diana Ross se lanzó al disco enseguida), y los grupos de post-punk acabaron muchos pasándose a la new wave, que no es más que, en el fondo, la mezcla entre funk/disco y punk. Aquí ya se asimiló todo: Nile Rodgers acabó produciendo discos de new-waveros como Duran Duran o The B-52's (y de Bowie, para el caso), los miembros de Talking Heads forman Tom Tom Club y acabarían inspirando a media generación de raperos, y  antiguos punks como Scritti Politti o Beastie Boys tomaban caminos opuestos y se pasaban al synth pop blando y el hip hop, respectivamente, para disgusto de hardcore punkers que aparecían por la época, como los ya veteranos Dead Kennedys, Bad Brains, Bad ReligionBlack Flag, Hüsker Dü o Minor Threat.

Y en la actualidad... bueno, el punk tuvo su revival a mediados de los 90, con Green Day y The Offspring, y luego, a falta de verdaderos referentes (porque grupos buenos seguro que hay, pero no suenan en ninguna parte), su popularidad cayó para ser más tarde profanado por niñatos poperos para adolescentes (paso de decir ningún nombre, pero puede tener que ver con 115 + 67) y cosas incluso más lamentables (Simple Plan). El post-punk corrió mejor suerte, porque la generación que pasa por Franz Ferdinand, Bloc Party, Interpol, LCD Soundsystem y The Rapture (estos dos también tocan el dance muy de cerca) ha sido bastante buena. Pero el verdadero punk está muy escondido.

El disco, por el contrario, no sólo dio lugar al género más sano ahora mismo, el hip hop, si no que de paso se quedó a vivir en el dance pop, que es el otro género sano. Y, bueno, la canción que más lo está pegando ahora mismo tiene a Nile Rodgers como guitarrista y está en un disco que es un homenaje a Giorgio Moroder de 74 minutos de duración. Así que, mal que me pese, hay que reconocer que la batalla ha tenido un claro ganador, al menos en cuanto a ventas (en cuanto a todo lo demás, gana el punk, ya sea calidad o relevancia social). 

Nile Rodgers, obviamente.

Quixote

2 comentarios:

  1. Probablemente sea este uno de los mejores y más completos artículos jamás publicados en este blog. De verdad. Qué maravilla. Me descubro ante ti, Quixote.

    Un par de dudas... Por una parte, ¿cuándo pasan The Stooges a conocerse como Iggy and the Stooges (que es como siempre les he conocido yo, básicamente)? Y por otra... ¿cuánto dura la etapa punk de Patti Smith?

    En serio, genial el artículo, me ha encantado. Me dan pena Blink 182 y Simple Plan, pero se merecen el desaire, sin duda.

    Por cierto... ¿No mentamos el "revival" del punk ochentero en la Movida, que bebía muchísimo del género (una buena cantidad de bandas, al menos)?

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  2. Grasias, grasias.

    Según he comprobado, la primera carátula en poner Iggy and the Stooges es la de Raw Power, que es del 73, creo. Y la etapa punk de Patti Smith... esta mujer tiene alma punk, pero musicalmente "Easter" del 78 es bastante menos punk que "Horses".

    Y bueno, este artículo era más anglocéntrico, y no lo consideraría tanto un revival como un aterrizaje del punk en el país. Al fin y al cabo, esto era todo campo cuando Radio Futura sacó "Enamorado de la moda juvenil", que tiene cierto toque punk, en el 80. A partir de entonces aparecieron los mismos Gabinete, La Mode, Derribos Arias o Parálisis Permanente, en la onda post-punk, y un poco después, Siniestro Total e Ilegales en algo más "puro". Pero vamos, tampoco controlo demasiado el tema.

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