JORGE: Madre mía, Polly Jean. Quién te ha visto y quién te ve. No sé muy bien a qué ha venido esa frase, pero es que tampoco sabía cómo presentar a la increíble artista que nos acompaña hoy, con el que sería, según tengo entendido, su debut en solitario: esa genial cantautora que es PJ Harvey, y que a pesar de sonar como si viniera de… No sé, Arkansas, pues resulta ser de Yeovil, una pequeña ciudad al sur de Somerset, en la Pérfida Albión. Y tal. Todo tuyo, camarada.
ÁLVARO: Efectivamente, amigo mío. Una de las cosas que más llama la atención del disco que nos ocupa, To Bring You My Love, es que no podría sonar más yanqui. El sonido del álbum, tan anclado en el blues, nos traslada como cien años en el pasado, a los desiertos y los pantanos norteamericanos, con historias románticas casi siempre de infausto final. Pero bueno, no nos metamos en harina tan rápido, supongo. ¿Algo más que quieras comentar sobre PJ?
