Creo que George estará de acuerdo conmigo en que, a veces, escribir una crítica larga sobre un solo disco se hace complicado y caer en la repetición es casi imposible. Y como el objetivo del blog no es criticar de vez en cuando un disco sino que todos descubramos música nueva lo más a menudo posible, he decidido acortar las críticas y cargarme tres discos a la vez. Es más cómodo, más fácil y todos salimos ganando.
En cualquier caso, cuando piense que merece la pena extenderme hablando de un determinado álbum, lo haré, evidentemente. No voy a perder ese espíritu analítico tan de ciencias.
Así que, con mi nuevo programa de asignación de puntuación (también llamado hoja de cálculo de Excel), hoy atacaré a tres álbumes que tienen bastante que ver, de alguna forma u otra, con Van Halen. ¿Por qué? Bueno, porqué no.