sábado, 14 de marzo de 2015

Rockrítico, el Podcast Redux 8

Una semana más, aquí llega nuestro podcast, el octavo ya. Hablaremos de cosas como los gremlins, Leonard Nimoy, ONGs de expresidiarios, Memorias de Idhún, las parafilias hacia edificios y Kanye West.

1. Nekrogoblikon - No One Survives
2. Leonard Nimoy - Highly Illogical
3. Nino Bravo - Libre
4. The Smiths - This Joke Isn't Funny Anymore
5. Kanye West - Stronger
6. Loquillo - La Mataré


 

domingo, 8 de marzo de 2015

Rockritico, el Podcast Redux 7

Aquí está el séptimo podcast, con un día de retraso. Hoy hablaremos de códigos de sustitución alfabética, Leonardo Di Caprio, el "robo" a Boyhood, ¡PERROS!, la filosofía de Kierkegaard y las risas enlatadas.

1. Ñu - El Flautista
2. U2 - Ordinary Love
3. David Bowie - Boys Keep Swinging
4. Soda Stereo - En El Borde
5. Weird Al Yankovic - Word Crimes
6. Napalm Death - You Suffer

viernes, 6 de marzo de 2015

Dr. Bombay – Rice and Curry (1998)



He decidido, por el bien de mi salud mental, hacer una breve pausa en las críticas de triunfitos, antes de que se me derrita el poco seso. Volveré pronto a vuestros amigos rumberos latinos y esas cosas, sí, pero por lo pronto me tomo una temporada de asueto con algo exótico y surrealista. Y ¿qué hay más exótico y surrealista que el gran Dr. Bombay?

Los que aún no conozcáis a este personaje es porque nos conocéis poco, pues forma ya parte vital de la mitología de Rockrítico, junto con CoraLuna o… yo que sé, Soda Stereo (somos gente complicada, dejadnos vivir). Lo primero que pensamos de él fue que era un divertido cantante de la India que se reía de sus propias tradiciones. Luego nos dimos cuenta de que en realidad era un sueco, un tal Jonny Jakobsen, interpretando un papel terriblemente xenófobo y ofensivo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Leonard Nimoy – Two Sides of Leonard Nimoy (1968)



Siempre he pensado que lo más bonito del periodismo es que a última hora te pueden saltar noticias que trastocan por completo tus planes de trabajo, y eso es algo que sucede también en la crítica. Ahora, es algo precioso pero que deja de serlo cuando la noticia en cuestión es el fallecimiento de alguien a quien admiras.

El gran Leonard Nimoy murió el pasado viernes a la edad de 84 años (cumpliría 85 este mes) por un cáncer pulmonar provocado por un tabaquismo que abandonó hace tiempo. Era un hombre tremendamente polifacético: actor, director, músico, poeta, actor de doblaje, pintor… Su trayectoria, en todos estos campos, fue larga y fructífera, aunque su figura queda inevitablemente unida a la de ese Spock que le hiciere famoso, y del que a ratos quiso huir y a ratos presumió.

Precisamente esa idea es en torno a la que pivota este disco, el tercero que lanzó en su extraña carrera de cantautor folk – pop espacial raruno. El trabajo aúna los conceptos de los dos anteriores: Leonard Nimoy presents Mr. Spock’s Music From Outer Space y The Way I Feel (bueno, no tengo claro si The Way I Feel es anterior o posterior a este… ambos son del ’68, y creo que primero salió el que nos ocupa, pero qué más da). En uno Nimoy se presentaba como el personaje de Vulcano en una música más etérea y experimental; el segundo era su contrapartida humana, con un rollo folk más “normalito”.

domingo, 1 de marzo de 2015

Evanescence – Fallen (2003)



La verdad es que no tenía pensado que esta fuera mi próxima crítica, pero estaba el otro día yo feliz, sonó en la radio “Going Under”, recordé que tenía esta petición pendiente desde diciembre y, por una vez, me he decidido a cumplir con mis compromisos con una demora menor de cuatro años.

Me voy a ahorrar un poco todas las presentaciones y demás, porque cada día las veo más superfluas, sobre todo con este tipo de grupos. Evanescence es uno de los abanderados más reconocidos de toda esa corriente a caballo entre el metal alternativo-gótico y el nü metal que triunfó a finales de los 90 y principios del nuevo milenio. Y Fallen, su primer álbum de estudio (tras varios EPs) es sin duda su sello de identidad, al tiempo el disco que les consolidó y les lanzó al estrellato, y que hasta ahora sigue siendo su mayor éxito de ventas y crítica (11º disco más vendido de la década de los 2000, y esas cosas).

Se abre con contundencia y de manera paradigmática de lo que ofrecerá con, precisamente, “Going Under”. El grupo está en este disco en su punto álgido a nivel compositivo e interpretativo, con la triada de oro: Amy Lee, Ben Moody y David Hodges (Moody se largaría durante la gira por “diferencias creativas”, y Hodges lo haría incluso antes, al terminar de grabar el disco, porque no le dejaron llevar el grupo a un terreno de rock-metal cristiano, al parecer). La tónica, como digo, es bastante antológica: una gran fuerza vocal de Amy Lee, tanto siendo voz principal como en sus aportaciones a los coros, y rodeada por guitarras distorsionadas pero con una producción muy limpia. Y mientras hay algún que otro efecto y jugueteo con lo electrónico (muy ligero), la letra se debate entre el dolor de la relación y la fuerza para seguir adelante.