martes, 17 de diciembre de 2013

3x1: Martin Newell + Aimee Mann + David Byrne

Las cosas han estado un poco difíciles estos dos últimos meses, con exámenes, trabajos y demás. ¡Pero no os preocupéis! Creo que hemos vuelto, o que lo haremos pronto.

No es fácil sentarse a escribir cuando se tienen ocho mil cosas más en la cabeza, pero es bastante fácil escuchar toneladas de música porque, afortunadamente, el hobby que he escogido te deja hacer casi cualquier cosa al mismo tiempo. Con lo cual, escucho como treinta discos por semana, y eso se pierde si no hago crítica. Así que a ello me dispongo, a hacer un 3x1 de discos que he escuchado recientemente y que están bastante bien.


domingo, 13 de octubre de 2013

Danza húngara nº 5, Johannes Brahms


Saludos, humanos, semihumanos y demás especies que pueblan el ancho mundo. Hoy Rockrítico está de enhorabuena, y la música en general también. Por aclamación popular (y la de Spartan George, que sólo sabe escuchar cosas buenas) me he puesto el traje, la corbata y los mocasines porque BRAHMS HA LLEGADO A LA CIUDAD. Y con él una de las piezas más sencillas, cortas y magníficas de la historia de la Humanidad. Me estoy refiriendo, por supuesto, a la quinta de sus Danzas Húngaras. Auf. ¿Cómo he tardado tanto en publicar esto? Merezco morir.

lunes, 7 de octubre de 2013

María Isabel - No me toques las palmas que me conozco (2004)


Queridos lectores, si lo que queríais hoy era descubrir buena música en nuestro blog, no es vuestro día, desde luego. Tenéis unos cuantos artículos por ahí que explorar, en cualquier caso. Pero los que teníais en mente redescubrir un clásico horrendo de la música popular, ¡estáis de enhorabuena!

miércoles, 25 de septiembre de 2013

L'Arlesiénne, Suite nº 2, Georges Bizet




El veranó terminó, el estudio comenzó y la vida se volvió pedante y soporífera. Pero el calor no cesa, eh. Tenemos unos "agradables" 30 ºC en la capital y la brisa brilla por su ausencia. Y en este completo estado de cuasi locura, ¿qué mejor que traer el análisis de una obra tan loca como genial? 

El señor barbudo y con anteojos que veis en la foto es Georges Bizet (1838-1875), un hombre que en su corta vida halló el éxito en la música tarde y mal gracias a su genial ópera Carmen. Y gracias tuvo que dar. Su legado como músico romántico no puede considerarse muy bueno, pues no creó escuela ni tuvo discípulos a su cargo. A lo largo de su trayectoria siempre se le consideró como una gran promesa que nunca encontraría la senda del triunfo, y muchas de sus obras cayeron en saco roto. Una de ellas fue una pareja de suites de música incidental (hecha para acompañar una obra teatral) de la obra L'Arlésienne (La chica de Arlés en castellanoparlante), del escritor francés Alphonse Daudet. Fue una obra tardía y, al igual que casi todo el resto de su repertorio, olvidada y poco valorada. Y lo cierto es que, sacando conclusiones, no es una música demasiado sorprendente y novedosa. Está hecha puramente para el acompañamiento teatral, como podremos ir observando a lo largo de la reseña. No obstante, sí que podemos encontrar en ella ese talento escondido y tan poco reconocido del compositor parisino, con pasajes cautivadores y muy bellos, aunque lejos de la grandeza de otras obras de su tiempo. Y teniendo que elegir entre las dos suites a la hora de publicar, he escogido la segunda. ¿Por qué? Vamos a averiguarlo.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Las 50 de Quixote: V (10-1)

10: Japan - Quiet Life




Here we are stranded
Somehow it seems the same
Beware!
Here comes the quiet life again.

En fin, volvamos a la carga tras esta pausa. Con esta parte final de la lista, todos los que tenías motivos para quejaros porque esto es demasiado ochentero me vais a odiar más todavía. Así que podéis dejar de leer, os voy adelantando: hay seis de esa década aquí, tres de la anterior y una solamente de este milenio.

Para la otra persona que sigue leyendo, aquí tenemos a Japan. Un grupo realmente innovador, que sentó muchas de las bases del pop de la siguiente década. Este "Quiet Life", aunque no lo parezca en absoluto, es de 1979. El disco en el que está incluido actúa un poco de puente entre los anteriores, más post-punk, y los posteriores, bastante más experimentales. Aquí se atreven con un funk interesante, reforzado con el increíble bajo de Mick Karn, y la voz de David Sylvian, que es como Brian Ferry pero con más pelazo.

Solo con ver la carátula podemos ver que de japoneses no tienen solo el nombre, sino también las pintas y, más adelante, en temas como "Ghosts", ciertas influencias musicales. En cualquier caso, me quedo con este "Quiet Life", su auténtica innovación y su genial ritmo.