Buenas y gordas a todos, ¿qué tal el verano? Ya ha pasado un mes y pico desde mi última entrada y ya tocaba volver a darle vida a la sección clásica de Rockrítico. Esta vez, en concreto, enfocándome en un compositor que me ha solicitado muchísimo Spartan George. Y la verdad es que el chico tiene muy buen gusto y no he podido negarme. Así que, con vuestro permiso, nos vestimos de gala para recibir al gran Serguéi Rajmáninov, el virtuoso, el monstruo, el genio ruso que deslumbró a caballo de los siglos XIX y XX y que se convirtió, probablemente, en el último gran compositor romántico de la historia de la música. Sus obras provocan sentimientos tan complejos como maravillosos, a veces de controversia, y le han convertido por méritos propios en uno de los intérpretes del piano más grandes de todos los tiempos.
