Buenos y soleados días, seguidores de Rockrítico. Me presento como Pablo, admirador del tinto, la Historia y, como no, de la música. Hace algunas fechas remotas Spartan George me picó con la idea de participar en el mejor blog de crítica musical que existe y, de paso, en crear una nueva sección. Una sección de... ¿música clásica? Sí, bueno, este blog en principio debía centrarse sólo en el género rock, pero teniendo en cuenta que se han analizado discos de Shakira o Adele... No creo que importe, ¿no? Es decir, la música clásica es el comienzo de todo. De todo lo bueno, por supuesto. El inicio de algo maravilloso y eterno, que abarca una etapa de genios entre los que destacan en primera plana Mozart y Beethoven, pero la lista de grandes compositores y obras que se puede hacer es, como en el rock, enorme. E incluso los compositores más denostados y que pasaron desapercibidos siempre tienen algo digno de mención. También hay que destacar a los diferentes instrumentos, con los que se han creado maravillas en forma de conciertos para solista: violín, violonchelo, piano, trompeta, órgano, clarinete, flauta...