El Romanticismo fue probablemente la etapa más prolífica de la historia de la música en cuanto a la aparición de grandes compositores. Beethoven, Schubert, Brahms, Mendelhson, Schumann, Lizst, Wagner, Berlioz, Verdi... Y también el gran Frédéric Chopin (1810-1849), un auténtico monstruo del piano, tanto en la faceta de compositor como en la de intérprete, que representó fielmente a la figura del virtuoso del instrumento, al igual que su contemporáneo Nicola Paganini (aunque en este caso del violín).